Gonzalo Suárez, de ojeador de fútbol a Goya de Honor 2026: así es la vida del veterano cineasta
Cineasta, escritor y periodista, Gonzalo Suárez parece haber vivido muchas vidas y todas ellas interesantes
Premios Goya: ¿Quiénes han recibido el Goya de Honor?
MadridEl cine es una diversión para algunas personas, una gran pasión para otras y una profesión para todos aquellos que han escogido seguir un camino que no siempre es sencillo. No todos quienes sueñan con dedicarse a ello pueden hacerlo, por eso no es raro que, si alguien ha conseguido hacerlo durante 60 años, se le entregue un premio a toda su labor, como se hace con el Goya de Honor, que este año recaerá en Gonzalo Suárez, director, guionista, productor, actor, escritor y periodista deportivo.
Un premio que la academia le otorga por "una trayectoria desde la que ha desarrollado una filmografía sorprendente, en la que ha experimentado con todos los géneros y desde todas las actitudes, habiendo rodado cine experimental, cine comercial y adaptaciones literarias propias y ajenas. Hombre clave en la cultura española de los últimos sesenta años, es, además, un referente indudable de inteligencia y sentido del humor".
Será el 28 de febrero cuando Suárez recoja en Barcelona este premio que le entregan como reconocimiento a toda su trayectoria, algo que, según ha revelado, le hace muy feliz: "Me alegra mucho este premio porque abarca toda mi obra, aunque siento añoranza de que no me pille haciendo cine. Me gustaría volver a decir ‘acción’ y ‘corten’ porque el cine es acción", actualmente está más centrado en la literatura. Este Goya pasará a hacer compañía al que ya logró con su película Remando al viento y por el que recibió el premio como mejor director.
Un galardón que subió a recoger y, alejándose de la tradición habitual con estos premios, no lo agradeció con un largo discurso, algo que le recordó Aitana Sánchez-Gijón, ganadora en 2025 del mismo premio, durante un encuentro en la Academia de Cine celebrado a pocos días de la ceremonia. Ante la duda de si en esta ocasión sería de nuevo breve o tenía planeado algo distinto, el director no dudaba en responder haciendo gala de su sentido del humor habitual.
"Espero serlo incluso más. Como lo fui una vez con Ana Álvarez, cuando intenté imitar a Groucho Marx: entré por un lado del escenario a toda velocidad, arrebaté el premio y me fui sin decir nada", recordaba Suárez. "En el Goya sí fui parco, pero dije que por fin tenía un pisapapeles. Lo que fue peor es que me vengué del caso de San Sebastián con el mayor fracaso de mi vida, Aoom, yo aún fumaba puros, así que, con la Concha de Plata, dije: ‘Por fin tengo un buen cenicero’. Prometo ser bueno, pero no sé lo que voy a decir: prefiero improvisar".
La vida de Gonzalo Suárez, de ojeador de fútbol a Goya de Honor 2026
Gonzalo Suárez nace en Oviedo en 1934, una época nada sencilla en España, pues tan solo dos años después comenzaría la guerra. A él le sorprendió en Madrid, donde su padre había tenido que ir por cuestiones de trabajo: catedrático de francés, había ido a presidir unos exámenes. No iría a la escuela hasta los 10 años y fue su padre quien se encargó de su educación.
Unos primeros años de vida complicados para los que también tuvo un recuerdo durante el citado encuentro, reflexionando sobre su infancia marcada por la guerra y las bombas. "Y lo mal que se llevaban mis padres. Por los pasillos no tenía mejor alternativa que imaginar que era la selva africana. Iba por el pasillo inventando que podían atacarme las fieras", bromeaba sobre lo vivido. "La ficción fue mi opción a la llamada realidad y luego, en realidad, he visto que no hay tanta diferencia. Que en un lado o en otro vas al mismo sitio".
Estudió Filosofía y Letras en Madrid, escribió y protagonizó obras de teatro y se apasionó por la pintura. Lo dejó todo para marcharse a París y en 1958 se mudó a Barcelona junto a su mujer. Allí comenzó a ejercer como periodista bajo el seudónimo de Martin Girard. Siempre ha tenido una relación muy estrecha con el deporte, más concretamente con el fútbol. Ejerció como ojeador para el entrenador argentino Helenio Herrera, que era su padrastro; Suárez hacía informes sobre todos los equipos siguiendo la recomendación de Herrera, "No mires donde está el balón, donde no está el balón es donde puede pasar algo", un consejo que también ha seguido en otras facetas de su vida, como en la literatura.
Gracias a sus muchas profesiones, pareciera que Suárez ha vivido muchas vidas, sin embargo, tal y como dijo durante su paso por la Cadena Ser, podrían haber sido muchas más: "Hubiese hecho más cosas, por ejemplo ser boxeador, siempre que no me peguen, claro". Un pasado lleno de aventuras que no le pesa, porque con el tiempo ha optado por 'olvidar' todo aquello que no le apetece recordar, "La falta de memoria me ayuda para seleccionar mi pasado, alivia mucho el saber que de lo que te acuerdas es solo aquello que ha pasado hace un instante y que de lo que no te acuerdas no ha pasado".
