Drew Barrymore cuenta su beso con una mujer en los 80: "Fue en casa de Carrie Fisher"
La actriz y presentadora compartió una anécdota de juventud que mezcla nostalgia, complicidad y el descaro de los 80
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Si Drew Barrymore nos fascina más ahora que tiene 51 años que cuando era más joven se debe, en gran parte, a que ha roto el molde de la estrella de Hollywood intocable para convertirse en alguien con quien cualquiera podría tomarse un café y charlar de la vida. En 'The Drew Barrymore Show' habla distendidamente de los desafíos de la menopausia y de sus propias inseguridades con la naturalidad de una amiga cercana más que como una celebridad.
En uno de sus últimos programas volvió a demostrar que su memoria es tan espontánea como imprevisible. Esta vez, la protagonista de E.T. rescató una anécdota de juventud junto a la también actriz Amanda Peet que mezcla nostalgia, complicidad y ese punto de desenfado tan propio del Hollywood de los años 80.
Nada más comenzar la conversación, Barrymore preguntó directamente a su invitada si se habían besado en una fiesta en casa de Carrie Fisher. La respuesta de Peet, felizmente casada con el productor de 'Juego de Tronos' David Benioff, reforzó el recuerdo con cierta complicidad: “Creo que eso pudo haber pasado”.
La escena, según reconstruyeron, tuvo lugar en una de esas icónicas reuniones organizadas por Fisher, auténtico epicentro social del Hollywood de la época. La presentadora incluso añadió otro nombre al recuerdo, el del fallecido Matthew Perry, quien también habría estado presente aquella noche. Pero más que un escándalo, lo recordaban como una travesura juvenil, casi como una postal de una época más libre. “La vida era mucho más divertida”, resumió Barrymore con una mezcla de ironía y añoranza.
Más allá de la anécdota, la visita de la actriz de 'Togetherness' dejó entrever la relación de confianza que ambas han mantenido durante décadas. De hecho, Peet compartió aspectos delicados de su vida, como su experiencia con el cáncer de mama y su paso por la menopausia, temas que rara vez se abordan con franqueza en espacios televisivos de entretenimiento.
La inseguridad de Drew tras dos cesáreas
La conversación con otra invitada del programa, Dawn Benwood, hizo que Barrymore, que tiene dos hijas con su exmarido Will Kopelma, revelara entre lágrimas sus inseguridades corporales a causa de las cicatrices que le dejaron sus dos cesáreas.
"Tengo esa zona tan dañada que, directamente… no puedo llevar muchos tipos de pantalones. El otro día iba caminando con una camisa más corta y no podía mantener la chaqueta cerrada. Y mientras caminaba, pensé: 'No quiero que nadie vea esto'", contaba la ex estrella infantil.
"Mira, ¿sabes lo que hace mi hija? Me anima a vestirme diferente. Y muchas veces me siento muy bien", añadía la actriz , que insistía en que no volvería a usar los pantalones específicos que la hacían sentir insegura. "Nunca volveré a usar esos vaqueros. Todos podemos encontrar algo que nos quede bien", concluía.
