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Andie MacDowell: "Tengo 68 y me siento feliz y segura a esta edad"

Andie MacDowell en la alfombra roja de Cannes 2026
Andie MacDowell en la alfombra roja de Cannes 2026. Getty Images
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Andie MacDowell, a sus 68 años, es bien conocida por trabajo como actriz con papeles en Cuatro bodas y un funeral, St. Elmo, punto de encuentro o Sexo, mentiras y cintas de vídeo, y aprovechó la proyección de Karma durante el 79.º Festival de Cine de Cannes para mostrar con orgullo su melena plateada. Sin embargo, su presencia en la ciudad francesa no se limitó a la alfombra roja y tuvo oportunidad de charlar con los medios. En este contexto, Telva tuvo la oportunidad de hablar con ella, y lo que dijo merece ser escuchado con calma. 

"No tiene sentido compararse con una chica de 20 años ni con nosotras mismas hace décadas", afirmó MacDowell desde la pantalla con una naturalidad que desarma. Para la intérprete, la belleza "no tiene edad ni tampoco es solo para una generación". Y va más allá: "ser yo misma sin fingir ni perder mis raíces ha sido la clave de toda mi carrera; he evolucionado y aprendido mucho, pero mi esencia sigue siendo la misma y eso es lo que realmente ha marcado la diferencia". Palabras que, viniendo de alguien que lleva cuatro décadas como embajadora de L'Oréal Paris, suenan a algo más que a un simple eslogan corporativo.

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Cannes como escenario de empoderamiento

La actriz nacida en Gaffney, Carolina del Sur, en 1958, también participó en Cannes en una cita dedicada al empoderamiento femenino: la entrega del premio Lights On Women's Worth Award, impulsado por L'Oréal Paris con el objetivo de dar más visibilidad a las mujeres cineastas y conseguir que sus historias sean contadas, escuchadas y vistas. Junto a ella se encontraban otras actrices y portavoces de la firma como Gillian Anderson, Jane Fonda y Eva Longoria.

En la alfombra roja, MacDowell rompió el código de vestimenta del festival con un vestido negro transparente de escote de doble capa y detalle ceñido a la cintura. Su look de belleza fue igualmente llamativo: apostó por sus canas con un voluminoso y espectacular blowout, al más puro estilo supermodelo, con mejillas rosadas, delineador oscuro y labios en tonos baya. MacDowell ha sido una presencia habitual en Cannes desde su debut allí en 1995, y esta es su segunda aparición consecutiva. 

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Andie MacDowell o el poder de las canas en Cannes

"La belleza nace de conocerte y aceptarte"

La protagonista de Matrimonio de conveniencia y Atrapado en el tiempo tiene muy claro de dónde nace la verdadera belleza: "de conocerte, aceptarte y ser fiel a quien eres sin intentar agradar a los demás, sino abrazando tu autenticidad". Una filosofía que no es nueva en ella, pero que cobra especial peso cuando se pronuncia a los 68 años y con la trayectoria que arrastra.

"Creo que pasarse al gris es un cambio de poder y eso es lo que le decía a mis directores", reconoció en una entrevista anterior. Además, afirmaba que "No me gusta la palabra 'gris'. ¡Creo que es plateado!". La precisión lingüística no es capricho: es reivindicación. 

MacDowell señaló que a nadie le importaría su cabello con canas si fuera un hombre. Pero el hecho de que ella abrace ese color siendo mujer es percibido como algo revolucionario. "Finalmente reuní el valor durante la COVID cuando lo vi con mis propios ojos y mi tono de piel. Una vez que empezó a crecer, pude ver cómo iba a quedar el color y me encantó. Supe que era el momento".

El mayor reto de envejecer

Cuando se le pregunta por los obstáculos reales del envejecimiento femenino, MacDowell no habla de arrugas ni de kilos: habla de mentalidad. "El mayor reto al que se enfrentan las mujeres cuando envejecen es pensar que una etapa de la vida es mejor que otra", advierte. Un diagnóstico que MacDowell amplió en su intervención en The Drew Barrymore Show: "Este concepto nos ha humillado al envejecer. Ahora nos hace sentir vergüenza. Tengo tres nietos pequeños y voy a ser su abuela y voy a tener el aspecto que se supone que debo tener, porque me quiero a mí misma. Y no tengo que parecer joven." 

La vida social, apunta, es tan determinante como cualquier rutina de belleza. "Dicen que no tener vida social es peor que fumar, así que yo la cuido mucho; soy muy activa creando y manteniendo amistades". Y añade: "las relaciones de verdad son fundamentales: rodearte de personas que te apoyan, te cuidan y están ahí para ti marcan una gran diferencia en tu bienestar".

Así, a los 68 años, Andie MacDowell no interpreta la serenidad: la vive. Y en ese gesto, quizás sin pretenderlo, está cambiando el guion de lo que significa ser mujer, actriz y referente en el siglo XXI.