Sarah Jessica Parker se doctora en la universidad los 61 vestida a lo Carrie Bradshaw
El discurso de graduación de la actriz se centró en la importancia de conservar la individualidad
El secreto de Sarah Jessica Parker para mantenerse en plena forma pasados los 60
Sarah Jessica Parker ha vivido uno de esos momentos que quedan para siempre en el álbum de los grandes recuerdos. La actriz, de 61 años, participó en la ceremonia de graduación de la Universidad Northwestern, en Chicago, donde recibió un doctorado honoris causa en Artes y pronunció un discurso ante la promoción de 2026. Un reconocimiento a una trayectoria de más de cinco décadas que convirtió el acto académico en una auténtica celebración de la cultura, la creatividad y la autenticidad.
Lejos de ofrecer un mensaje solemne o convencional, la protagonista de 'Sexo en Nueva York' apostó por una intervención cercana y muy personal. Parker animó a los recién graduados a conservar su individualidad incluso cuando la vida les empuje hacia otros caminos y defendió la curiosidad como una de las herramientas más poderosas para seguir creciendo.
"Como decimos en la actuación: 'Toma las notas, pero hazlo a tu manera'. Si logras aferrarte a tu individualidad, si mantienes una profunda convicción en quién eres y qué quieres expresar, te aseguro que es maravilloso saber ser fiel a uno mismo", aseguró.
Preguntas para mirar al futuro
La actriz recurrió a una sucesión de "¿y si...?" como ejercicio para imaginar futuros posibles, una técnica que explicó que procede del mundo de la interpretación. También compartió cómo, a lo largo de su carrera, aprendió a escuchar consejos sin dejar de confiar en su propia intuición, recordando que las trayectorias más interesantes rara vez siguen una línea recta y que el éxito suele llegar precisamente cuando uno se atreve a ser diferente.
Durante su intervención también evocó sus raíces en el Medio Oeste estadounidense y su cariño por Chicago, ciudad a la que definió como un referente cultural desde su infancia. Entre bromas sobre la eterna rivalidad gastronómica entre Nueva York y Chicago, dejó espacio para un mensaje optimista dirigido a una generación que comienza una nueva etapa con incertidumbres, pero también con enormes posibilidades.
Un estilismo sacado del armario de 'Sexo en Nueva York'
Si sus palabras captaron toda la atención, su elección de vestuario no pasó desapercibida. Sarah Jessica Parker volvió a demostrar que la moda sigue siendo uno de sus grandes lenguajes personales con un vestido de encaje color crema, de aire romántico y mangas semitransparentes con lunares, acompañado por un collar de perlas y unos llamativos zapatos de satén en tono púrpura, un guiño a los colores oficiales de Northwestern.
Bajo la toga académica asomaba un conjunto elegante y muy femenino que muchos interpretaron como un homenaje a Carrie Bradshaw, el personaje que la convirtió en icono de estilo mundial. La combinación de piezas clásicas con accesorios inesperados y ese toque sofisticado que siempre ha caracterizado a la actriz consiguió que incluso una ceremonia universitaria se transformara en una auténtica pasarela.
Con su aparición, Sarah Jessica Parker volvió a demostrar que la elegancia no entiende de edad y que el verdadero estilo consiste en mantenerse fiel a la propia personalidad. Una lección que, en el fondo, encajó a la perfección con el mensaje lanzado de avanzar con curiosidad, confiar en uno mismo y no tener miedo a recorrer caminos poco convencionales.
