El soberano noruego fue hospitalizado el pasado 17 de agosto, y desde entonces, el país y la prensa nacional e internacional se encuentran pendientes de su situación
Aumenta la preocupación por el rey Harald de Noruega: su salud "empeora" durante su hospitalización por una infección en la sangre
Crece la preocupación en la Casa Real de Noruega. Este jueves, 27 de agosto, el palacio ha emitido un nuevo comunicado alertando sobre el "deteriorado" estado de salud del rey Harald V tras su ingreso hospitalario el pasado 17 de agosto. Se trata del mensaje más preocupante difundido hasta ahora desde que el soberano fue hospitalizado.
Tal y como señalan en la misiva, el soberano noruego se encuentra "muy grave", y ante esta situación, el príncipe heredero Haakon y la reina Sonia han cancelado "todos sus programas".
"La salud de Su Majestad el Rey se ha deteriorado. El estado de salud de Su Majestad el Rey es muy grave. Su Alteza Real el Príncipe Heredero Regente y Su Majestad la Reina cancelan todos sus programas", reza el mensaje.

Así, la gravedad del momento también se ha visto reflejada en la agenda de la familia real. Tanto Haakon como la reina Sonia han cancelado sus compromisos oficiales previstos para este jueves.
La prensa noruega ha informado que el heredero al trono, su esposa, la princesa Mette-Marit, y la soberana se han personado en el Rikshospitalet de Oslo, donde permanece ingresado el monarca, a primera hora de la mañana para acompañarle.
Diez días ingresado y una situación que preocupa
Harald V permanece hospitalizado desde el 17 de agosto, cuando fue ingresado en el Rikshospitalet después de una revisión médica. La Casa Real noruega explicó entonces que el monarca había recibido durante las semanas anteriores tratamiento con corticoides por una anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre que había provocado una acumulación de líquidos que necesitaba ser tratada en el hospital.

En un primer momento se esperaba que el ingreso fuese más breve. Sin embargo, el pasado día 21 se anunció que la hospitalización tendría que prolongarse, aumentando la preocupación alrededor de la salud del monarca.
La situación dio un nuevo giro el pasado domingo. El Palacio comunicó entonces que el estado de salud de Harald había empeorado durante el fin de semana y reveló que el rey estaba recibiendo antibióticos por una infección provocada por bacterias en la sangre.
En aquella ocasión, sin embargo, el mensaje trataba de transmitir cierta tranquilidad: la Casa Real aseguraba que el monarca había respondido "bien" al tratamiento y que su situación era "estable".

Al día siguiente, 24 de agosto, el Palacio volvió a actualizar la información y aseveró que no se habían producido "cambios significativos" y que la situación continuaba estable. Ese mensaje había permitido rebajar ligeramente la alarma, aunque el prolongado ingreso y los antecedentes médicos del rey mantenían la preocupación en el país.
Tres días después, el escenario ha cambiado radicalmente. La Casa Real ya no habla de estabilidad: confirma que la salud del monarca ha empeorado y que su estado es "muy grave".

