La espectacular transformación física de Brendan Fraser a los 57 para ‘La momia 4’
El actor ha recuperado una silueta mucho más atlética y definida para volver a meterse en la piel del aventurero Rick O'Connell
Acoso, un divorcio tormentoso y un hijo con autismo: caída y renacer de Brendan Fraser
Brendan Fraser volverá a ponerse en la piel de Rick O'Connell, protagonista de la franquicia de 'La momia' y uno de los héroes de aventuras más queridos de finales de los 90. Pero la noticia no llamaría tanto la atención en una época de remakes y reboots de no ser porque el actor, de 57 años, carga con una historia personal a sus espaldas que da más valor a cada kilo perdido y a cada sesión de entrenamiento para recuperar la condición física necesaria.
Cuando Fraser apareció por primera vez como Rick O’Connell en 'La momia', en 1999, tenía 30 años y el físico de un actor acostumbrado a encadenar películas de acción, correr, saltar, pelear y hacer buena parte de sus propias escenas de riesgo. 27 años desde aquella primera aventura y 18 desde 'La momia: la tumba del emperador Dragón', demasiadas cosas han pasado en la vida del intérprete.
El precio de ser un héroe de acción
Las exigencias físicas de aquellas producciones le terminaron pasando una factura extraordinaria. En una entrevista con GQ en 2018, Fraser explicó qu, cuando rodó la tercera película de la saga en China su cuerpo estaba prácticamente al límite. Necesitaba hielo, protecciones y lo que él mismo describió como una especie de exoesqueleto diario para poder seguir trabajando.
Después llegaron las operaciones. Una laminectomía tuvo que repetirse un año después, además de una intervención parcial de rodilla, operaciones en la espalda y una reparación de las cuerdas vocales. El actor calculó que pasó aproximadamente siete años entrando y saliendo de hospitales.
Y los problemas físicos no llegaron solos. A las lesiones se sumaron el divorcio, la muerte de su madre en 2016 y un periodo de profunda depresión. Pero hubo además un episodio especialmente doloroso que Fraser hizo público en 2018. El actor aseguró que en 2003 había sido víctima de una conducta sexual inapropiada por parte de Philip Berk, entonces una figura poderosa de Hollywood. Aquel episodio le produjo un enorme impacto psicológico y contribuyó a que se retirara progresivamente de la vida pública.
Aquella experiencia, combinada con los problemas físicos y profesionales, terminó alejándolo de la posición privilegiada que había ocupado durante los años de 'La momia', 'George de la jungla' o 'Viaje al centro de la Tierra'.
La ballena y la “Brenaissance”
Durante años, Hollywood pareció olvidarse de él. Hasta que Darren Aronofsky le confió el papel de Charlie en 'La ballena', un profesor de inglés recluido en su casa que vive con obesidad mórbida y trata de reconstruir la relación con su hija. Para transformarse en el personaje, Fraser recurrió a una combinación de engorde convencional y prótesis. Con todo, fue su interpretación cargada de vulnerabilidad, tristeza y humanidad la que terminó dándole el Óscar.
Fue el momento culminante de una recuperación profesional que los aficionados bautizaron como la “Brenaissance”, aunque él se resistía a hablar de 'regreso' porque nunca sintió que se hubiera marchado completamente. Desde 'La ballena' Fraser parece haber encontrado una segunda etapa profesional que va intrínsicamente unida a su recuperación anímica.
Y ahora vuelve a personaje de Rick O’Connell, trabajo para el que ha recuperado una silueta mucho más atlética y definida. El propio actor ha admitido que está poniéndose las pilas para recobrar la forma necesaria y que el proceso le está resultando exigente.
En mayo, durante su aparición en el programa de Jimmy Fallon, Fraser bromeó precisamente sobre la dificultad de volver a preparar ese cuerpo para la acción. Con 57 años, dijo que estaba haciendo todo lo posible para ponerse en forma y pidió, con bastante sentido del humor, que le deseasen suerte. Por lo que se ha visto en sus últimas apariciones públicas, va por buen camino.
'La momia 4' reunirá de nuevo a Fraser con Rachel Weisz y John Hannah, y está prevista para llegar a los cines el 15 de octubre de 2027.
