Andreu Carulla es uno de los diseñadores más versátiles e innovadores de España, conocido por su colaboración continua con los hermanos Roca
Su estudio está situado en un antiguo molino en Banyoles, y en él Carulla ha logrado combinar diseño, sostenibilidad y artesanía
Andreu Carulla es uno de los diseñadores más versátiles e innovadores de España, conocido por su colaboración continua con El Celler de Can Roca, el famoso restaurante de los hermanos Roca, ubicado en Girona. En su estudio, situado en un antiguo molino en Banyoles, Carulla ha logrado combinar el diseño, la sostenibilidad y la artesanía para crear piezas únicas que transforman la experiencia gastronómica.

Desde su colaboración inicial con los hermanos Roca en el año 2009, Carulla ha desempeñado un papel fundamental en el diseño de la vajilla y otros objetos utilizados en su restaurante. Sus creaciones, que van desde platos que parecen "respirar" hasta carritos de postres diseñados para caminar, son mucho más que utensilios; cada una de estas piezas busca engrandecer la experiencia culinaria y servir como extensión de la filosofía gastronómica de los Roca. Según Carulla, el propósito de sus diseños es "acompañar y ensalzar la creación culinaria", reflejando los valores de respeto, tradición y familia que son fundamentales en el restaurante.
Innovación desde un molino antiguo
El trabajo de Andreu Carulla se caracteriza por una constante exploración de materiales y el uso de técnicas tradicionales combinadas con procesos contemporáneos. En el antiguo molino donde se encuentra su estudio, Carulla se enfoca en crear piezas con materiales sostenibles, una característica que resuena tanto con la visión del diseñador como con la de los hermanos Roca, quienes promueven la sostenibilidad en cada aspecto de su restaurante.
Una de las colecciones más emblemáticas de Carulla es Timeline, un plato conmemorativo diseñado durante la pandemia de COVID-19, cuando el sector de la restauración tuvo que enfrentarse a una serie de retos sin precedentes. Este plato, que sirve como homenaje a la trayectoria de El Celler de Can Roca, está compuesto por piedra de Girona, cuero y madera, elementos que no solo cuentan una historia local, sino que también ofrecen cuentan una historia sobre el valor del tiempo y la memoria. La piedra, grabada con la palabra "benvinguts" (bienvenidos), y la madera, impregnada con una gota de vino del año en que se abrió el restaurante, subrayan la profunda conexión con la tierra y el pasado.

Andreu Carulla no se limita al diseño estético. Cada pieza creada por él tiene una función específica que se adapta a las necesidades del espacio culinario. Así, sus diseños, que incluyen desde botellas hasta tenedores y platos, se caracterizan por la simplicidad de formas y la innovación técnica. Uno de sus principios es crear "objetos con conciencia", lo que significa que cada diseño está pensado para tener un impacto positivo tanto a la hora de usarlos, como durante el su proceso de fabricación. Este enfoque se alinea perfectamente con los ideales de los hermanos Roca, que buscan que cada detalle del restaurante, desde el menú hasta la vajilla, cuente una historia coherente de sostenibilidad y calidad.
Además, Carulla es conocido por colaborar con otras marcas y diseñadores. Ha trabajado en proyectos que incluyen desde muebles hasta iluminación, siempre con un enfoque en la sostenibilidad y el diseño consciente. Su capacidad para adaptar materiales y conceptos a distintos tipos de objetos lo ha convertido en un referente en el diseño español, premiado tanto a nivel nacional como internacional. Esto lo llevó a ser el director creativo de Calma, una reconocida marca de mobiliario exterior, así como de Isist Atelier y, por supuesto, de muchos de los elementos icónicos del restaurante de los Roca.
La filosofía del diseñador y su relación con la cocina
El enfoque de Andreu Carulla hacia el diseño va más allá de lo visual. Para él, un buen diseño debe tener un propósito y ser capaz de justificar su existencia no solo por su apariencia, sino también por la narrativa que aporta. En el caso de sus colaboraciones con El Celler de Can Roca, Carulla ha logrado crear objetos que no solo acompañan a la comida, sino que también reflejan los valores y la historia del restaurante. La citada integración de elementos locales como la piedra de Girona, así como el uso de materiales nobles, permite a los comensales experimentar algo más que una comida: vivir una experiencia emocional y sensorial completa.

El estudio de Carulla, ubicado en un molino del siglo XVIII, refleja su enfoque hacia la sostenibilidad y el respeto por la historia. Este entorno permite al diseñador experimentar con materiales naturales, utilizando procesos que minimizan el impacto ambiental. La elección de este lugar como sede de su estudio no es casualidad: representa una fusión perfecta entre lo antiguo y lo moderno, un espacio donde la tradición se une con la innovación. Este contexto histórico también contribuye a la narrativa de cada uno de los objetos que crea, ya que combina técnicas de diseño tradicionales con tecnología contemporánea, logrando un resultado que es, a la vez, respetuoso con el pasado y también innovador en su visión del futuro.

