¿Dónde comer una buena lemon pie? Seleccionamos 15 versiones clásicas e innovadoras para refrescarte
Desde las más tradicionales a las más innovadoras, hacemos la investigación para que vayas a cucharada hecha
Así es la tarta turonesa que bordan en una pastelería de la cuenca minera: “Solo la vas a encontrar aquí”
El origen de este refrescante postre se encuentra en los siglos XVIII y XIX -sobre todo en Inglaterra y Estados Unidos-. Gracias al limón, te aporta una sensación de frescor, dulzor y acidez que no vas a encontrar fácilmente en otros dulces. Su relleno, que suele prepararse con limón, azúcar, huevos y mantequilla, puede recordarte al lemon curd británico, pero en este caso el merengue tiene un protagonismo especial: aporta dulzor para equilibrar la acidez; protege la crema del aire y ayuda a mantener la humedad; su textura ligera crea un contraste muy agradable con la crema densa y la base crujiente.
Y ahora que ya te sabes la teoría, te recomendamos llevar a la práctica todo lo aprendido en cualquiera de los establecimientos que te proponemos para disfrutar a lo grande del lemon pie. Aunque lo primero que debes saber es que vas a encontrar todo tipo de versiones: desde las más tradicionales, como esta que es perfecta para las celebraciones, hasta aquellas que se han propuesto reinventar la tarta que en Argentina, donde la preparan con una base de masa sablé, crema de limón y abundante merengue italiano, es considerada un clásico nacional.
Cristina Oria (Madrid)
El brunch -hay diferentes opciones, no solo una- que sirven en sus locales es uno de los mejores de la ciudad. Por su tostada de aguacate con granada, el adictivo bikini de jamón y queso trufado, su insuperable gofre de nutella con nata, ese hojaldre con foie, cebolla caramelizada y parmesano... Y, cómo no, esa tarta de limón con merengue italiano de corte clásico que es el fin de fiesta perfecto para la experiencia brunch en Cristina Oria. Fue, junto a la tarta de limón, el foie mi-cuit y el bizcocho de limón, el primer producto que la madrileña metió en la carta de este exitoso proyecto cuenta hoy con tres locales en Madrid en los que comparten espacio restaurante y tienda gourmet. 16 años después, se sigue elaborando diariamente en su propio obrador esta tarta que combina una crujiente base de galleta, una cremosa crema de limón y un delicado merengue italiano tostado que le aporta su acabado característico. Y una cosa más: está disponible tanto entera como en porciones individuales en todas sus tiendas, además de formar parte de la oferta de take away.
Manolo Bakes
La conocida marca de Manolitos acaba de recuperar uno de sus sabores más memorables. Eran muchos los clientes que lo demandaban y por fin han sido atendidas sus súplicas. Inspirado en uno de los postres más reconocibles de la temporada estival, el nuevo Manolito Lemon Pie combina la suavidad de una cobertura cremosa de limón con un crumble de galleta de limón que aporta un final crujiente y ligeramente ácido. En este mini cruasán encontrarás el equilibrio perfecto entre dulzor y frescura, aunque habrá quien eche en falta -también quien agradezca su ausencia- el merengue. Con este relanzamiento, Manolo Bakes vuelve a apostar por esos sabores frescos y cotidianos que son capaces de conectar con los que saben disfrutar de las cosas sencillas durante el verano.
Chambao Marbella (Málaga)
Si pasas por la Costa del Sol, no puedes dejar de visitar uno de los beach & pool clubs de referencia de la Milla de Oro marbellí, un espacio a pie de playa en el que gastronomía, piscina, música y vistas al Mediterráneo se ponen de acuerdo para ofrecerte unas vacaciones inolvidables. Su propuesta culinaria, liderada por el chef Sergio Zubiadut, gira en torno a una cocina mediterránea basada en el producto, con especial protagonismo de pescados, mariscos y arroces. Pero sabemos que tú llevas un rato pensando en la carta de postres... Y haces bien, porque ahí se encuentra esta irresistible Tarta de Lima (Lime Pie), que se presenta como una de las opciones más apetecibles, y originales, para poner el broche final a una comida frente al mar y alargar la sobremesa en uno de los enclaves más especiales de la ciudad malagueña.
La Charcuterie (Madrid)
Lleva poco más de un año con nosotros, pero ya es uno de los lugares de visita obligada en la capital. Sobre todo para aquellos que saben apreciar la charcutería francesa artesanal de primer nivel. Aquí, gracias al chef Víctor Bergerot, conviven clásicos franceses como el pâté en croûte, las rillettes o el flan parisien con recetas de otras partes del mundo, como la que nos ocupa. Su lemon pie lleva de base una masa sucré con un toquecito de avellana, y dentro te encuentras una mermelada de frambuesa, lemon curd (tras cocer zumo de limón, ralladura, azúcar y huevos al baño maría durante más de una hora), trozos de limón marinados con miel y la piel del limón confitada. Lo rematan con ralladura de limón y lima.
Norah (Madrid)
Los que han visitado Norah saben que este proyecto nace de la idea de vivir el Mediterráneo más allá de su geografía, de ahí lo de 'Born in the Mediterranean'. Sol, buen vino y mesas que invitan a quedarse y disfrutar sin prisa. Eso es lo que encontrarás en este local del barrio de Almagro cuya propuesta gira en torno al espíritu del sur de Europa, reinterpretando sabores familiares desde una mirada contemporánea, con una cocina donde el producto y la sencillez bien entendida son los protagonistas. Entre sus imprescindibles se encuentra la tarta de limón con crème fraîche y ralladura de limón, que pone el broche final de la experiencia proponiendo un equilibrio perfecto entre frescura, cremosidad y un delicado toque cítrico. Del resto se encarga el espacio, El espacio, diseñado por Trueba Studio, seduce por sus materiales nobles, tonos naturales y una atmósfera cálida y serena que convierte a Norah en un pequeño refugio mediterráneo en pleno Madrid.
Perrachica (Madrid)
Ubicado en pleno barrio de Chamberí, Perrachica es uno de los locales de referencia de la capital madrileña, escenario de grandes encuentros y momentos para compartir. Y lo es gracia a una oferta gastronómica, moderna y cosmopolita, que pone el foco en la calidad del producto y en una cocina que reinterpreta los sabores tradicionales con un enfoque actual y desenfadado. Entre los imprescindibles del apartado de postres de su carta destaca la tarta de limón, un postre fresco y equilibrado que combina una textura cremosa con el punto justo de acidez, convirtiéndose en el broche final perfecto para tu comida o cena. Todo ello se disfruta en un ambiente cálido y acogedor que se expresa a través de diferentes espacios y que hacen de Perrachica un lugar ideal para cualquier ocasión y momento del día.
Malandro (Sevilla)
El lemon pie se ha convertido en uno de los nuevos protagonistas de la propuesta dulce de este restaurante sevillano en el que la tradición se reinterpreta con técnicas de pastelería contemporánea. En este caso, su postre combina una base sablé muy crujiente, una intensa crema de limón y lima y un merengue suizo ligero y brillante. Como ves, se trata de una elaboración que respeta la esencia de este clásico de la pastelería, pero que incorpora técnicas contemporáneas para conseguir una textura más fina y un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Una de las principales diferencias respecto a la receta tradicional está en la propia crema, ya que, habitualmente, el lemon pie clásico se elabora únicamente con zumo de limón, mientras que en la versión de Malandro se incorpora también zumo de lima. Además, la crema incluye gelatina para conseguir una textura más estable y un corte más limpio, algo habitual en la pastelería contemporánea pero no en las recetas clásicas. Otro detalle interesantes es que su base sablé va enriquecida con almendra molida, que ofrece un sabor más intenso y una textura más delicada que la masa quebrada tradicional. Por último, el merengue incorpora albúmina, un ingrediente que mejora su estabilidad y consistencia, facilitando un acabado más profesional sin perder ligereza.
Batea (Barcelona)
Dejamos Andalucía para poner rumbo a la capital catalana. Allí Batea propone una renovación en la concepción de la marisquería convencional, adoptando un enfoque informal, rotundo y nada elitista. La cocina presentada por Manu Núñez se basa en la estacionalidad de productos marinos, priorizando siempre la máxima calidad, la ejecución minimalista y el garantizar una experiencia auténtica para el paladar, donde el placer es el objetivo principal, sin complicaciones y directo al grano. Y esto mismo se aplica a sus postres, que también se basan en la estacionalidad. Sirva como ejemplo el Citric Pie, que va cambiando de fruta protagonista según los ingredientes del momento. Lo que no cambia es el resto de elementos: sablé de pistacho, sorbete de lemon kosho y merengue.
Totò e Peppino (Madrid)
Vale, no es una lemon pie. Solo hay que echar un simple vistazo a la foto de abajo para darse cuenta de que lo que te estamos proponiendo ir a conocer es una crostata, un icono de la repostería judía-romana que, en su versión más clásica (crostata di ricotta e visciole) consiste en la combinación de una base de masa quebrada crujiente, un relleno suave de ricotta y cerezas silvestres ácidas. Pues bien, lo que elabora diariamente el chef Salvatore Romano en las dos sedes de Totò e Peppino se parece más a lo que en Italia se conoce como crostata amalfitana (también llamada tarta amalfitana). Es una tarta tradicional de la región de Campania que consiste en una pasta frolla y un relleno cremoso de crema pastelera aromatizada con limón de la zona de Amalfi. En efecto, está de morirse.
Itama (Madrid)
Tampoco es una lemon pie como tal, pero la pastelera Irene Amat nos ha convencido para probarla y no hemos podido evitar incluirla en este listado. Su tartaleta de limón consiste en una galleta de mantequilla, que debe tener el punto de acidez perfecto y nunca debe ser excesivamente dulce, una mousse de pimienta de timur, un relleno compuesto por un gel y un cremoso de limón y un bizcocho de hierba buena. Es una de las elaboraciones que más rápido desaparecen de su vitrina en estos meses de calor, y eso que en Itama hay una amplia gama de pasteles sobresalientes, que van desde las mejores bambas de nata de Madrid hasta auténticas obras de arte: pasión, ají del amazonas y vainilla; palomitas, kikos y chocolate blanco... Pasarse por este templo dulce del barrio de Pacífico es toda una experiencia, quedas avisado.
Tribeca Bistró (Madrid)
En un restaurante de clara inspiración neoyorquina, como el que regenta el chef Gerardo Méndez, no podía faltar una lemon pie con la que vas a poder viajar hasta la Gran Manzana sin salir de la cada vez más gastronómica zona de Recoletos. Aquí se viene a disfrutar de la cocina clásica europea a través de una amplia paleta de colores en la que encontramos los sabores de siempre. Nos referimos a esos platos más reconocibles que en este place to be son especialmente accesibles por sus medias raciones que permiten al comensal probar una amplia variedad de recetas en una sola visita. Aunque ya te decimos que su lemon pie deconstruido no lo vas a querer compartir con nadie. No es una tarta al uso, sino que se monta sobre una base de crumble para después ir alternando una capa de merengue sopleteado con otra de crema hasta llegar a la última, que se remata con un toque de lima rallada que le aporta mucha frescura al plato.
Isa Restaurant & Cocktail Bar (Madrid)
Ubicado en la primera planta de Four Seasons Hotel Madrid, Isa Restaurant & Cocktail Bar hace tiempo que se consolidó como uno de los destinos gastronómicos más sofisticados de la capital gracias a una propuesta que combina la esencia de Asia con técnicas contemporáneas, un diseño inspirado en los icónicos speakeasies orientales y una coctelería de autor reconocida a nivel mundial. Pues bien, entre sus postres destaca el Yuzu Pie, una reinterpretación del pie tradicional que sustituye el limón tradicional por el yuzu japonés, un cítrico de perfil floral y aromático con notas de lima, mandarina y pomelo. Concretamente, este postre combina crema de yuzu, sorbete de yuzu y crumble de frutos secos, creando un equilibrio inolvidable entre frescura, acidez y textura crujiente. Sin duda, una propuesta ligera y elegante que ofrece una versión más atrevida de este clásico.
Mallorca (Madrid)
Mallorca, la empresa familiar con más de 90 años de trayectoria, apuesta siempre por la tradición y el saber hacer. Por eso, elaboran desde su obrador opciones típicas y castizas donde homenajean la cocina más tradicional, así como productos internacionales que ya se han hecho un hueco en la gastronomía mediterránea como la lemon pie. Desde Mallorca, los hermanos Pablo y Jacobo Moreno, que representan, junto a sus primos, la cuarta generación de esta emblemática saga pastelera, proponen una irresistible receta elaborada con masa bretón y una crema de limón y merengue, realizada, como no podía ser de otra forma, en su obrador artesanal. Así que ya sabes dónde ir el día que tengas antojo de lemon pie, a cualquiera de sus sedes madrileñas: Velázquez, Serrano, Alberto Alcocer, Bravo Murillo, Aviador Zorita, Avenida de los Andes y Pozuelo.
Gayarre Steak House (Madrid)
Existen infinidad de opciones para visitar el renacido Gayarre, escenario durante años de la noche capitalina que ha reabierto recientemente sus puertas, devolviéndose así a Madrid uno de sus espacios más icónicos. Aunque, en realidad, esto no es del todo correcto, porque ahora Gayarre se ha transformado en un restaurante donde el fuego, el producto y la memoria se fusionan para dar paso a una nueva etapa gastronómica. Bajo la dirección de Manuel Ruiz, y con Pablo Pérez detrás de los fogones, este local de Grupo Oter presenta una cocina ininterrumpida con un recorrido equilibrado entre las brasas, el mar y la tradición, con platos que van desde focaccias hasta tártaros y carpaccios, y finalizando con arroces a la leña, pescados a la brasa o el reflejo del espíritu steakhouse en su selección de carnes. Acompaña la propuesta, una amplia variedad de postres como su coulant de limón y merengue con crema helada de pistacho, que no es otra cosa que un bizcocho fluido de crema de limón y merengue italiano con el que vas a soñar.
Alto Bardero (Madrid)
Era de prever. En la casa ubicada en el corazón del barrio de La Latina (Plaza de Puerta de Moros) y regentada por los chefs León Bonasso y Pablo Paternostro no podían limitarse a replicar una receta de lemon pie sin más. Alto Bardero, que ha sido reconocido recientemente con un Solete Repsol, es un restaurante de cocina mediterránea, pero con influencias del mundo, en el que se disfruta a lo grande en un ambiente cercano y desenfadado. Y no se nos ocurre mejor forma de rematar la faena, tras devorar platos como el tiradito de corvina, el taco de anguila en tempura, los mejillones al curry, la focaccia de alcachofas, los dumplings con consomé al jerez, el arroz meloso con calamar y manitas o el bife argentino de Angus, que entregarse a las bondades de una pavlova tropical que sorprende y conquista a partes iguales. Y apúntate para la próxima visita, que la habrá, el volcán de dulce de leche y las peras al Pedro Ximénez.