Crema a base de espermina
El hombre siempre ha buscado desde tiempos inmemoriales el elixir de la eterna juventud. Para ello ha demostrado estar dispuesto a hacer de todo, hasta un pacto con el Diablo. Estos remedios no llegan a tanto, pero algunos son bastante repugnantes. Está la ya famosa baba de caracol, el aceite de Emú, ese ave tan parecida al avestruz, del que se dice que es tan bueno que sirve para la artritis y para hidratar la piel. También está el semen, del que se dice que es un superpotente antienvejecimiento, gracias a la espermina. Se cree que la "esperma facial 'deja la piel con un aspecto inmaculado y sin arrugas.