Pol y su hermano Aleix, pletóricos ante sus vecinos de Granollers
Los hermanos Espargaró no ocultaron su alegría y emoción en su recibimiento por todo su pueblo. La ocasión lo merecía: Pol volvía de Japón con el título mundial en la categoría de Moto2 bajo el brazo. La locura se desató en la localidad catalana cuando los pilotos agradecieron el apoyo desde el balcón del ayuntamiento.
