Nuevo aplazamiento en Sevilla del juicio por la muerte de la joven Ana Buza en el que se decidirá si su novio la atropelló intencionadamente

El primer aplazamiento se produjo por una incompatibilidad de agenda de la magistrada relacionada con la convocatoria de las elecciones andaluzas
El duro comentario de la jueza al padre de Ana Buza y la "incompetente" actuación de policía judicial: "Ni visionaron las cámaras de videovigilancia..."
SevillaEl juicio por el homicidio doloso de la joven sevillana Ana Buza sufrirá un nuevo retraso. Su fecha de celebración, que inicialmente estaba prevista para el próximo mes de mayo y que tuvo que ser pospuesta por incompatibilidad de agenda de la magistrada debido a la celebración de las elecciones andaluzas, pasará ahora del 5 de septiembre al 18. Se prevé que el juicio se extienda hasta principios del mes de octubre.
Ana Buza tenía 19 años cuando falleció la madrugada del 7 de septiembre de 2019. Poco antes de su muerte, había confesado a su familia que su relación se había deteriorado y que su pareja era una persona manipuladora, violenta y celosa.
La familia sostiene el atropello intencionado
Desde un primer momento, la familia de Ana ha sostenido que la joven "se bajó del vehículo y después fue atropellada intencionadamente" por el que fuera su pareja. Una versión muy diferente a la argumentada por el acusado quien declaró que Ana falleció por las lesiones sufridas al arrojarse del coche en marcha, cuando circulaban por la autovía A-4.
Años de lucha para reabrir el caso
Inicialmente las actuaciones judiciales fueron archivadas al no apreciar las instituciones judiciales indicios de criminalidad.
Tras años de lucha y reivindicaciones, la familia consiguió reabrir el caso en 2023. Su tesis, que recoge que el coche se detuvo en la A-4, que Ana bajó del vehículo para huir a pie hacia Carmona y que su pareja la persiguió con el turismo hasta arrollarla, ha sido respaldada por la Audiencia Provincial de Sevilla, quien aprecia verosimilitud en los hechos.
Periplo judicial para encontrar "pruebas científicas"
Un periplo judicial durante el que la familia ha tenido que recurrir a forenses, ingenieros industriales, efectivos policiales en excedencia, catedráticos de aerodinámica o detectives tecnológicos, para defender su teoría. Los forenses contratados por la familia llegaron a determinar que las fracturas del cuerpo de Ana eran más compatibles con un atropello que con un suicidio.
"Este auto es un premio al enorme esfuerzo por encontrar pruebas científicas donde el sistema nos dejó solos", explicaba el entorno de la familia tras conocer el respaldo de la Audiencia.