Indemnizan a un niño al que perforaron el intestino en una colonoscopia en un hospital de Málaga
El menor presentó vómitos, fiebre y dificultad respiratoria un día después de una colonoscopia que le practicaron en un hospital de Málaga
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Un tribunal de Málaga ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a pagar 183.000 euros de indemnización a un niño de ocho años y a sus padres al considerar que tuvieron una negligencia médica durante una colonoscopia que le realizaron en el Hospital Materno Infantil de Málaga.
El menor padecía la enfermedad de Kippel-Trénaunay, un trastorno congénito que produce malformaciones vasculares y por las que el menor tuvo que ser operado hasta siete veces anteriores a la prueba, y todas ellas con resultado exitoso. Por su delicado estado de salud y los antecedentes médicos, los especialistas tenían que tomar todas las medidas de precaución antes de someterle a la prueba, sin embargo, los protocolos no se cumplieron, según confirma ‘Diario Sur’.
La colonoscopia se la practicaron el 13 de julio de 2017 y el propio médico informó de que el paciente “había sufrido una hemorragia y se había decidido poner fin a la prueba dándole la alta domiciliaria”, pese a haberlo intentado varias veces cambiándole incluso de postura. La madrugada del día después, el menor “comenzó a vomitar y a tener fiebre y problemas de respiración”.
Tuvo que ser operado de urgencia hasta en dos ocasiones
Una vez de vuelta en el hospital los médicos comprobaron que tenía una perforación de color, por lo que tuvieron que operarle de urgencia varias veces y que sus familiares tan solo habían sido informados de la situación 15 minutos antes de las intervenciones “sin una exposición clara y sencilla sobre las explicaciones de la exploración, sus beneficios y riesgos esperados”.
El SAS se opuso al considerar que no había existido un funcionamiento anormal de la Administración sanitaria ni hubo falta de consentimiento “y lo anterior partiendo de los antecedentes del menor de enfermedad de Kippel Trenauway, que fue la causante de las siete intervenciones previas que el menor sufrió exéris de malformaciones venosas en ambas piernas y en una ocasión más para exéris por la lesión de abdomen”.
Sin embargo, el juez ha considerado que el médico “informó de forma deficiente y ello por cuanto que, además de no existir un previo reflejo más allá del documento estereotipo, se reconoció haber hablado momentos antes de la intervención en un supuesto de un menor con los padecimientos previos y el conjunto de intervenciones quirúrgicas a las que ya se había sometido”.