Las lluvias de Málaga destrozan la casa de Belén: "La vecina nos gritó que saliéramos y el muro se derrumbó"

Las lluvias en Málaga destrozan la casa de Belén: "La vecina nos gritó que saliéramos y el muro se derrumbó"
La habitación ha quedado reducida a escombros tras el desplome. Redacción Andalucía
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"¡Salid de ahí, que se os viene el muro encima!". Belén y su pareja estaban viendo una película en la habitación de su casa en el barrio de El Palo, Málaga, cuando sobre la una de la madrugada escucharon los gritos de su vecina alertando del peligro inminente.

Las fuertes lluvias de la dana Adam durante la madrugada del domingo 18 de octubre y que han afectado duramente a esta zona de Málaga pillaron por sorpresa a estas vecinas que aún no se han repuesto del susto.

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En cuestión de minutos, el agua comenzó a inundar las calles. Pero estas vecinas de El Palo no se imaginaban lo que estaba por llegar. Al ver que la lluvia iba a más y, tras el aviso de la avecina, de un sobresalto cogieron a su gata y a su perro y salieron corriendo. "Nos subimos a la planta de arriba porque la calle se había convertido en un río con olas y coches arrastrados por la corriente", relata Belén a 'Informativos Telecinco'.

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En menos de diez minutos, el agua empezó a acumularse en el patio anejo a su casa porque las arquetas no eran capaz de tragar todo el agua formando una piscina que el muro exterior de su casa no fue capaz de soportar. La pared de hormigón se vino abajo sepultando la habiración que estaba recién reformada e inundando toda la planta de abajo.

Belén se levanta entre semana a las seis de la mañana para ir al trabajo. Que el derrumbe haya tenido lugar en la noche del sábado al domingo tal vez haya sido una suerte: "Si llega a pasar un día entre semana que ya estaríamos durmiendo, habríamos muerto", relata.

Una vez arriba, aguardaron junto a las mascotas durante tres largas horas a que el temporal amainara y la situación les permitiera ponerse a salvo del todo. Arriba tampoco se sentían del todo seguras, pero no tenían ya posibilidad de moverse. "Empezaron a caer goteras y pensabámos que de un momento a otro se nos vendría el techo abajo lleno de agua", asegura todavía nerviosa.

"Nos hemos quedado sin nada"

La planta baja de la casa ha quedado arrasada por completo. Una vez derribado el muro, el agua comnezó a entrar violentamente por todas las estancias del sótano, arrancó de cuajo la puerta de la cocina y se llevó por delante los electrodomésticos. "Reventó la despensa, tumbó un congelador y un frigorífico de dos puertas. Lo ha arrastrado todo, el horno microondas ha quedado debajo de las escaleras", cuenta la afectada.

También ha anegado sofás, muebles y todo tipo de enseres. Han perdido todo lo que había en el dormitorio, que sigue inundando de barro y sepultado bajos los escombros. En el salón todavía queda casi un metro de agua. "Nos hemos quedado sin nada", asegura la joven, que además no tiene a quién reclamar al no disponer de un seguro del hogar.

Su familia y amigos siguen todavía este lunes achicando agua, limpiando barro, tratando de recuperar lo todavía se puede. Los restos del muro todavía están tal como quedaron tras el derrumbe, apoyados cobre la pared de la cocina: "Tenemos miedo de que se destroce todavía más la casa", explica Belén. Los bomberos aún no han podido entrar para ayudar a la zona más afectada y ahora están a la espera de que vaya un arquitecto para evualuar los daños y el riesgo.

Alcantarillas atrancadas

Belén asegura que la culpa del derrumbe de parte de su casa la tiene el mal estado de las alcantarillas de la calle. Según explica, no pueden evacuar el agua provocando que se inunden porque están atoradas de escombros y arena procedentes de unas obras en la calle Calvario.

"Han tirado la carretera los restos de tierra y escombros y han acabado en la alcantarilla", asegura a esta redacción. Por ello afirma que se han taponado provocando que la calzada terminara convirtiéndose en un río que ha reventado su casa. "Todavía siguen así, he grabado vídeos donde se ven las alcantarillas llenas de tierra", detalla, afirmando con temor que "si vuelve a llover, se va a volver a inundar todo".