Salvador Illa vuelve "con más determinación" a la Generalitat tras un mes de baja médica: "Sé lo que Cataluña necesita"
Salvador Illa ha estado un mes de baja por una infección en plena crisis política por Rodalies
Al menos 50 operarios buscan más errores en las infraestructuras de Rodalies: "Son las imágenes de una dejadez"
El presidente catalán, Salvador Illa, ha vuelto a tomar al mando de la Generalitat, tras un mes de baja médica con una declaración institucional desde la Galería Gótica del Palau de la Generalitat; el líder del partido socialista, en su primera aparición pública, se ha mostrado "más determinado que nunca": "Sé lo que Cataluña necesita. Sé lo que los catalanes y catalanas reclaman. Sé lo que hay que hacer", ha subrayado ante los medios.
Illa, ha asegurado ser consciente de que los últimos han sido "días difíciles para el país", dada la crisis de Rodalies o las consecuencias, con pérdidas de vidas humanas incluidas, de episodios climáticos "extremos". "Vienen meses importantes y decisivos para Cataluña. Es hora de convertir los buenos deseos, que estoy seguro que la mayoría compartimos, en compromisos reales", ha señalado el president.
El president ha comparecido de pie y sin muletas, ha dicho ser consciente de que los últimos han sido "días difíciles para el país". En una comparecencia de apenas ocho minutos, ha hecho referencia a la crisis de Rodalies, ante la que el Govern ha fijado "un rumbo de exigencia y de ambición" que se ejecutará "de manera exhaustiva, metódica y rigurosa".
También ha mencionado las consecuencias, con pérdidas de vidas humanas incluidas, de episodios climáticos "extremos" y ha llamado a "tomar conciencia de que en todo momento la prioridad absoluta es nuestra seguridad y protección" y ha recetado "plena confianza en que Cataluña está preparada para afrontar y resolver cualquier situación". "Vienen meses importantes y decisivos para Cataluña. Es hora de convertir los buenos deseos, que estoy seguro que la mayoría compartimos, en compromisos reales", ha señalado el president.
Illa, en esta primer contacto con los medios tras casi un mes de ausencia, ha resuelto que "no es tiempo ni de fatalismos ni de conformismos ni de irresponsabilidades" y ha reivindicado que "un país se construye con consciencia, con responsabilidad y con exigencia, con valor y con razones".
El líder catalán ha agradecido el trabajo de los servicios médicos poniendo en valor el sistema de salud pública, el president ha centrado parte de su intervención en la crisis de la vivienda.
Illa, un mes lejos de los focos
Illa ingresó el pasado 17 de enero en el Hospital Vall d'Hebron con un fuerte dolor en las piernas que le dificultaba sobremanera caminar. Aficionado a correr por las mañanas, el president arrastraba molestias desde el día anterior, pero no fue hasta después de una visita institucional a Ascó (Tarragona) que llamó a un médico y fue trasladado en ambulancia al centro hospitalario.
Lo que al principio pareció un dolor muscular sin demasiada importancia comenzó a generar preocupación en las filas socialistas tras pasar Illa la noche ingresado en urgencias y, sobre todo, a raíz de la rueda de prensa del día siguiente por la tarde: los doctores (entre ellos, una neuróloga) descartaron patologías como ictus o tumores, pero no supieron precisar el origen de la dolencia.
El líder del Govern, pocas horas después comenzó a tener fiebre, lo que apuntaba a una posible infección que se confirmó más tarde: por la cadera se infiltró el Streptococcus dysgalactiae, una bacteria que suele estar en el tracto gastrointestinal pero que a veces se cuela en la sangre y llega a otras zonas del cuerpo.
Illa abandonó el hospital el 30 de enero para proseguir su recuperación en casa. Ha ido mejorando desde entonces, hasta recuperar completamente la movilidad, si bien su reincorporación será progresiva porque tiene que seguir con el tratamiento antibiótico y la rehabilitación establecida.
Cuatro semanas frenéticas para Albert Dalmau
El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, quien ha asumido las funciones presidenciales de forma interina. Dalmau empezó con una elevada exposición pública que ha ido menguando; ha presidido cuatro reuniones del Govern y ha protagonizado dos sesiones de control en el Parlament, además de una comparecencia por la crisis ferroviaria. El contacto con Illa ha sido constante y fluido, pero el president ha delegado la toma de decisiones en sus consellers, según fuentes conocedoras.
Los continuados problemas en la red de Rodalies han copado titulares en el último mes, pero también lo han hecho la huelga de profesores y la protesta de agricultores en el centro de Barcelona, así como el excepcional temporal de viento de los últimos días.
En el plano político, destacan los primeros pasos de los presupuestos de 2026, que el Govern todavía aspira a tener en vigor en este primer trimestre y que de aprobarse serían probablemente los únicos de la legislatura: la negociación ha comenzado ya con Comuns, pero ERC no ha dado todavía su brazo a torcer.
La oposición ha evitado apuntar hacia Illa durante su ausencia (con la única excepción de Aliança Catalana, que insinuó un "trato vip", desmentido por los responsables del hospital), pero la tregua ya puede darse por finalizada: Junts le ha pedido una cuestión de confianza si hace oídos sordos al Parlament y no cesa a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, por la crisis de Rodalies.