La exesposa de Jordi Pujol hijo no sabía nada de la "deixa": "Nunca se me contó nada"
Mercè Gironès niega conocer el supuesto legado de la familia Pujol y asegura que no participaba en las decisiones
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Mercè Gironès, expareja de Jordi Pujol hijo, ha asegurado que no sabía nada de la “deixa” (legado) que la familia atribuye al abuelo Florenci para Marta Ferrusola y sus siete hijos: “A mí nunca se me contó nada. Yo no recibo ningún ingreso personal”.
Así lo ha indicado durante su declaración como acusada en el juicio en la Audiencia Nacional contra la familia Pujol por su fortuna oculta en Andorra, en una causa en la que el tribunal exoneró por motivos de salud al expresidente Jordi Pujol, de 95 años. Gironès ha afirmado que nunca fue informada del supuesto legado, que la familia sostiene como origen del patrimonio oculto.
Versión sobre las cuentas y el control de los negocios
Además, ha corroborado la versión de su exmarido al asegurar que la cuenta en Andorra acompañada de una carta manuscrita de Jordi Pujol era en realidad de él: “Era para protegerse por si yo le pedía dinero, para evitar que le pidiese la mitad del saldo. No tenía nada que ver con el president”. También se ha desvinculado de los negocios, afirmando que, aunque figuraba como administradora y compartía cuentas, todas las decisiones las tomaba exclusivamente él, ya que ella “no tenía ni la capacidad ni la hiperactividad” de su exmarido.
Gironès ha explicado que, tras una primera separación en 1996, volvieron a separarse en 2011, momento en el que decidieron dividir su patrimonio, antes de la investigación, aunque el acuerdo no se formalizó ante notario hasta 2014. Sobre su firma en operaciones bancarias, ha asegurado que la operativa era “no opaca, lo siguiente”, ya que en ocasiones le pedían firmar documentos en blanco que luego se utilizaban para distintas gestiones.