Es un centro de rescate único orientado a la conservación y el bienestar de los primates
La fundación se trasladará a unos nuevos terrenos en Llagostera (Girona) en dos años
GironaEl sueño de la Fundación Mona cumple 25 años, un centro de rescate de primates único por su orientación en la conservación y el bienestar. "Es una gran satisfacción porque cuando montas un proyecto de estas características, que crees que no sobrevivirás, y llegar a los 25 años, con este equipo, es fantástico. Los proyectos, con constancia, esfuerzo y buen equipo, se pueden conseguir", reconoce Olga Feliu, directora y cofundadora.
"Este proyecto nace de un sueño. Ha sido duro, y es importante llegar y mantenerlo de forma sostenible". Esta veterinaria de formación conoció a un matrimonio inglés, que fue el primero en rescatar chimpancés en España, que llegaban de contrabando y se usaban para que los turistas se hicieran fotos con ellos en sitios turísticos de la costa en los años ochenta. "Les drogaban, les vestían, los llevaban a las discotecas. Era un infierno para ellos. Él consiguió que el gobierno español empezara a rescatarlos y, como no había ningún lugar, los atendía en su casa. Luego, volvían a África o a un centro de Inglaterra". Olga les ayudaba con los trámites de aduanas y tras el cierre, continuaba recibiendo llamadas para rescatarlos. Así decidió tomar el relevo y crear la Fundación Mona.
Los primeros en llegar a Riudellots de la Selva (Girona) fueron cinco chimpancés procedentes de Valencia, que eran de un traficante que los vendía. Se construyeron unos dormitorios para ellos y la instalación fue creciendo poco a poco. Ahora conviven 17 chimpancés y tres macacos de Gibraltar. "La mayoría se han usado como mascotas, para circos o anuncios publicitarios". señala la directora. Lo que les une, más que las heridas físicas, es "una característica terrible y es que los aíslan de su grupo y de su madre, que lo primero que hacen es matarlas. Es un trauma que arrastran de por vida y se le suma el viaje hasta España. Están aislados socialmente y los tienen como personas y no lo son. Y no tienen conductas de su especie. Por ello, lo primero que hacemos es integrarlos en un grupo porque son animales sociales".

Un ejemplo es Víctor, un chimpancé de Mali. Fue un regalo de un parisino a su novia y lo trataron como un niño. Lo vestían y comía en la mesa. Hasta que empezó a crecer, intentó escaparse y acabó encerrado solo en una jaula durante más de 20 años. "Tenía una manta que no soltaba para consolarse y se balanceaba y aún lo hace a pesar de llevar aquí desde el 2006", lamenta. Más cerca, Coco fue comprada por un particular en uno de los puestos de animales en La Rambla de Barcelona.

Mona 360
"Nos diferenciamos en que hemos impulsado Mona 360: todas las actividades son para conservar estos primates porque lo más importante es conservar la especie en libertad", subraya la cofundadora. Por eso, hacen formaciones académicas o educación para escuelas para enseñar la importancia de la biodiversidad. Un lugar donde se une rescate, rehabilitación, educación, investigación, formación y conservación con colaboraciones con centros de África.

Lo primero es el rescate. Por eso, han hecho un censo con todos los chimpancés que han entrado de contrabando en España. Los visitan y los valoran como ha pasado con las tres últimas incorporaciones. Son Alicia, Judy y Frida, entre los 30 y 40 años, capturadas en África y llevadas a Canarias para que los turistas se hicieran fotos con ellas. Durante el primer mes se hace un proceso de adaptación a las instalaciones, los cuidadores, el clima o la dieta. El siguiente paso es integrarlos en un grupo analizando su personalidad. Ellas tres lo harán con Susi, una chimpancé, de 54 años, que había sido tratada como una mascota.
En la rehabilitación, colaboran maestros chimpancés que les enseñarán cuando estén en los grupo porque aprenden por imitación. De la observación de los primates, obtienen datos para mejorar su bienestar. Todo un proceso que enseñan a escolares para cerrar el círculo con la educación.
En los 25 años, han rescatado a 32 primates. Para continuar creciendo, se trasladarán a unos nuevos terrenos de 24 hectáreas en Llagostera (Girona). Unas nuevas instalaciones, que podrían estrenar en un par de años. Un nuevo hogar donde continuar el sueño.

