Los casos "concretos" en los que los médicos usan IA con sus pacientes: "No podemos usarla en todo, ahí se equivocan"

Los expertos defienden que el uso de la inteligencia artificial tiene límites en algunos campos de la medicina
Profesionales médicos alertan de errores muy graves en los resúmenes médicos generados por la IA de Google
Álex es uno de los pacientes que ya ha podido ser atendido con el ecógrafo portátil que utiliza la inteligencia artificial para un diagnóstico mucho más preciso y rápido. Gracias a él, los médicos han podido ver su corazón mucho más de cerca, como si casi lo tuviesen en las manos. Cabeza se prepara para que este ecógrafo portátil del tamaño de una tablet y con inteligencia artificial.
Esta herramienta guía la sonda en tiempo real y ayuda a colocar el aparato en la parte del cuerpo más acertada para ver el órgano con mucha más precisión. También puede reconocer los diferentes órganos al instante y "ayuda además a detectar lesiones que pueden aparecer", explica el doctor. Y ahí es donde hay que incidir en la inteligencia artificial para cosas concretas.
"Estas herramientas sólo se encargan, por ejemplo, de resonancias magnéticas de próstata para ver si hay cáncer de próstata. Pero no podemos tener una inteligencia artificial que se use para todo, porque ahí ya se equivocan", añade el experto.
El error que comete esta herramienta es en el diagnóstico diferencial, porque no conoce al paciente como sí que lo puede hacer un médico con la información que le aporte la persona: "Hay que evaluar también el entorno, estrés laboral o los problemas familiares".
Otro de los fallos más comunes de la IA en el mundo de la medicina
Otro de los fallos que tiene la inteligencia artificial en el ámbito del diagnóstico de las enfermedades es que los modelos aún no logran replicar el razonamiento humano para descartar patologías complejas: "Yo tengo unos datos que sirven muy bien para personas de 15 años o 16 años, pero cuando yo los voy a aplicar a una persona que tiene 40 o 50 años no me sirven porque las enfermedades son diferentes", añade.
La inteligencia artificial ayuda a liberar carga administrativa, da una segunda opinión basada en datos masivos antes imposibles de procesar, algo que resulta un alivio para los profesionales y que reduce su carga de trabajo: "Muchas veces tenemos que pasar mucho tiempo frente a la pantalla en vez de pasarlo frente al paciente".
Pero aunque la tecnología esté avanzando muy rápido y haya una gran confianza en las herramientas que utilizan la inteligencia artificial para un diagnóstico más acertado, todos los pacientes coinciden en que es mejor el criterio humano, de un especialista.
