'Fonema', el proyecto de una neurocientífica que busca signos precoces de alzhéimer en nuestra forma de hablar

La investigación de Olga Ivanova está centrada en el Alzheimer, pero puede ampliarse a otras enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson
La lectura contra el deterioro cognitivo y del desarrollo del alzhéimer
La lingüista y neurocientífica Olga Ivanova, galardonada con una Beca Leonardo 2025 de la Fundación BBVA, se ha embarcado en un proyecto que busca identificar los primeros signos del alzhéimer mediante el análisis de la voz. Su investigación, denominada 'FONEMA', pretende catalogar los rasgos fónicos que permiten detectar de forma temprana enfermedades neurodegenerativas antes de que aparezcan otros síntomas clínicos.

Medir el tiempo entre sílabas
“El habla se altera mucho antes de que lo hagan otros rasgos sintomatológicos”, explica Ivanova en declaraciones recogidas por la Cadena SER. El objetivo de esta investigadora es “identificar esos síntomas tempranos cuando la enfermedad está empezando”, mediante herramientas de medicina acústica capaces de analizar variaciones imperceptibles para el oído humano. Según detalla, el tiempo entre sílabas se mide en milésimas de segundo, pero los programas especializados permiten detectar pausas y roturas que podrían funcionar como marcadores iniciales.

La investigadora advierte, no obstante, que estas alteraciones no siempre indican una enfermedad neurodegenerativa y que deben interpretarse en su contexto. Aun así, sostiene que la fonética ofrece señales más precisas que otros indicadores lingüísticos: “A veces es normal olvidar palabras. Todos hemos tenido una palabra ‘en la punta de la lengua’. Los biomarcadores del habla son bastante más precisos”.
Aunque el proyecto se centra por ahora en el alzhéimer, Ivanova considera que el sistema podría aplicarse también a otras patologías como el párkinson. Su meta final es crear un atlas de marcadores fonéticos a partir de más de 1.300 grabaciones recogidas en su estudio, una herramienta que permitiría agilizar diagnósticos y derivaciones clínicas. Según explica, un médico podría grabar a un paciente mayor con síntomas iniciales y, tras analizar la muestra con el atlas, enviarlo rápidamente a pruebas específicas.

La investigadora subraya que la inteligencia artificial puede acelerar aún más este proceso. “Con IA se puede identificar en un 70 % de casos la presencia de una enfermedad neurodegenerativa antes de que se manifieste”, afirma.
Una trayectoria dedicada a la neurolingüística
Olga Ivanova (Óbninsk, Rusia, 1984) desarrolla su carrera en España desde 2007. Es doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca desde 2011 y ha sido docente e investigadora en las universidades de Heidelberg y Extremadura, así como en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León. En 2017 regresó a la Universidad de Salamanca, donde es profesora permanente laboral, y actualmente compagina su labor docente con un posgrado en Biología Humana.
Su trabajo se enmarca en la lingüística clínica y la neurolingüística, áreas desde las que estudia rasgos lingüísticos que pueden funcionar como biomarcadores de trastornos neurológicos y enfermedades neurodegenerativas.

