Zulina, Zoraide y Levita, tres hermanas brasileñas con más de 100 años cada una que pueden ayudar a descifrar el secreto de la longevidad
Los científicos creen que el adn de las tres hermanas brasileñas centenarias puede esconder el secreto que explique su extraordinaria longevidad
La longevidad se hereda: los genes determinan el 55% de la esperanza de vida, según un estudio
Las hermanas brasileñas Zulina, Zoraide y Levita de Deus Nunes podrían esconder el secreto de la longevidad. La Universidad de São Paulo ha puesto en marcha una investigación de estas tres residentes en Río de Janeiro ya que cada una de ellas supera los 100 años.
"Genes protectores"
El estudio, conocido como 'DNA Longevo', buscará en su adn los motivos por los que Zulina (103), Zoraide (104) y Levita (109) suman entre las tres 316 años, una circunstancia que les ha valido el reconocimiento por parte del Guinness World Records como el trío de hermanas vivas más longevo del mundo, según informa Infobae.
El proyecto está dirigido por la científica Mayana Zatz, del Centro de Investigación del Genoma Humano de la Universidad de São Paulo, y busca identificar los factores biológicos que permiten a algunas personas mantener su funcionalidad física y cognitiva a edades excepcionalmente avanzadas. Según explicó Zatz, el objetivo es detectar “genes protectores” mediante pruebas de ADN, comparando a centenarios y nonagenarios con personas que presentan fragilidad, deterioro cognitivo o enfermedades crónicas.
Las tres hermanas fueron identificadas por LongeviQuest, organización que verifica récords de longevidad y que colabora con Guinness World Records. Para los investigadores, su caso es especialmente valioso porque combina dos elementos poco frecuentes: longevidad extrema y parentesco directo.
Ben Meyers, director ejecutivo de LongeviQuest, señaló que cuando varios miembros de una misma familia alcanzan edades tan avanzadas, “es evidente que existe un fuerte componente genético”, aunque también influye el apoyo comunitario y familiar que comparten.
Las hermanas, por su parte, atribuyen su longevidad a una dieta saludable y a un estilo de vida activo. Zulina recuerda una infancia marcada por la actividad física: “nadaba y pescaba en los ríos; todo era fresco, no teníamos refrigerador”. Zoraide añade otro factor: “La lactancia materna es increíblemente importante”.
Los investigadores creen que los factores hereditarios pueden desempeñar un papel más determinante que los ambientales en la preservación de la funcionalidad durante la vejez. Se trataría de precisar qué rasgos biológicos favorecen una vida larga y saludable, y abrir nuevas vías para el estudio del envejecimiento humano.
