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Christian Bale, sobre su transformación de 6 horas diarias para el nuevo Frankenstein: “Gritaba como un loco”

Christian Bale, el hombre de las mil caras. Getty Images
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Christian Bale lleva décadas demostrando que su cuerpo es casi otra herramienta interpretativa más. Lo vimos desaparecer hasta lo imposible en 'El maquinista', inflarse de músculo para convertirse en Batman o adoptar una complexión voluminosa y descuidada en 'La gran estafa americana'.

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Sin embargo, en su último proyecto, '¡La novia!', el desafío no ha tenido que ver con dietas ni con rutinas salvajes en el gimnasio, sino con las sesiones de maquillaje. La película, escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal, es una reescritura del clásico 'La novia de Frankenstein' en la que Bale da vida a la nueva versión de la criatura mientras que Jessie Buckley encarna a la Novia.

Prótesis, maquillaje y peluca

Para recrear al monstruo Bale pasaba hasta seis horas al día sentado en la silla de maquillaje, inmóvil, mientras lo convertían en criatura con prótesis, maquillaje y peluca. Un proceso que para el actor era una prueba de paciencia brutal, según admite en una entrevista con 'Entertainment Weekly'.

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Estar quieto tanto tiempo, con capas y capas de maquillaje, le hacía acumular demasiada tensión y frustración. La solución que encontró es tan visceral como inesperada. Literalmente gritaba "como un loco" cada día para liberar la energía reprimida de estar quieto tanto tiempo. "Era para liberar la desesperación, toda esa contención que necesitas cuando debes quedarte quieto tanto tiempo”, cuenta el actor.

Una catarsis colectiva

Lo curioso es que lo hacía en la misma silla de maquillaje, con todo el equipo alrededor. Al parecer, no quería empezar a gritar solo en el coche de vuelta a casa -tenía miedo de provocar un accidente- ni hacerlo en privado porque "la gente pensaría que está loco". Pero lo que empezó como su propio desahogo terminó convirtiéndose en un rito colectivo.

El equipo de maquillaje y peluquería se sumó, y con el tiempo, otros miembros de rodaje se acercaban al trailer de maquillaje solo para unirse a esa especie de catarsis diaria, hasta llegar a ser una treintena de personas aullando como locos. Bale mismo lo comparó con una forma de mantener la cordura, de liberar toda la contención que exige estar quieto tantas horas antes de rodar.

El proceso de transformación de Jessie Buckley requería menos tiempo, apenas una hora y media, pero su trabajo también fue un reto exigente. Asumió la responsabilidad de interpretar a tres personajes distintos: la autora Mary Shelley, la joven Ida, y la propia Novia tras ser reanimada. Y cada uno de esos roles exigía un trabajo vocal y físico diferente. "Cualquier oportunidad de dejar que el cuerpo se exprese así es muy divertida", asegura.

En esta nueva versión es la Novia la que ocupa el centro de la trama, al contrario que en la película de 1935, donde era una figura icónica pero en un rol secundario. En este particular remake ambientado en el Chicago de los años 30 la relación entre Frankenstein y la Novia, marcada por el deseo de ser comprendidos y aceptados, desencadena una serie de episodios cargados de intensidad y rebeldía. Su estreno en España está previsto para el próximo 6 de marzo.