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Rebeldía y libertad sobre dos ruedas: las siete motos más icónicas del cine

Easy Rider: por qué es un mito de la contracultura
La estética Chopper de 'Easy Rider', el símbolo del movimiento contracultural de los 60. Uppers
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Desde que el cine empezó a mirar a la carretera como metáfora vital, la moto se convirtió en algo más que un simple medio de transporte. Sobre dos ruedas, los personajes encontraban una forma de escapar, de romper normas y de afirmarse frente al mundo. A lo largo de las décadas, este vehículo ha encarnado la rebeldía juvenil, la libertad individual, la emancipación frente a lo establecido y, por supuesto, un estilo inconfundible. Para quienes crecieron viendo las siguientes películas en salas o en la televisión, las motos que aparecían en ella evocan recuerdos de otras épocas con olor a gasolina y asfalto.

Vacaciones en Roma (1953)

La inolvidable escapada de Audrey Hepburn y Gregory Peck tiene como protagonista mecánica a la Vespa 125. Este scooter italiano se convirtió en símbolo de ligereza y romanticismo urbano. Curiosamente, la película contribuyó de forma decisiva a la expansión internacional de Vespa. Tras el estreno, las ventas se dispararon en EEUU. Para muchos espectadores de la época fue la primera vez que asociaron una moto no con rebeldía, sino con encanto y libertad cotidiana.

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Salvaje (1953)

Aquí la moto sí adopta su rostro más desafiante. Marlon Brando lidera a una banda de motoristas sobre una Triumph Thunderbird 6T. Aunque en pantalla también aparecen Harley-Davidson, la Triumph de Brando es la que quedó grabada en la memoria colectiva. La elección de una marca británica en lugar de una americana fue deliberada, para dar al personaje un aire más ambiguo y menos convencional dentro del propio imaginario rebelde.

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La gran evasión (1963)

La escena de la huida saltando alambradas convirtió a Steve McQueen en icono absoluto. La moto utilizada fue una Triumph TR6 Trophy, modificada para parecer una BMW alemana dentro de la historia. De hecho, McQueen era un apasionado de las motos y realizó él mismo muchas de las escenas, lo que añadía autenticidad a una secuencia que aún hoy sigue siendo referencia.

La gran evasión

Easy Rider. Buscando mi destino (1969)

Probablemente ninguna moto represente mejor el espíritu de libertad que las choppers de esta película. La más famosa, pilotada por Peter Fonda, es la Harley-Davidson Hydra Glide chopper 'Captain America'. Fue construida específicamente para el film y, tras el rodaje, muchas de las motos fueron robadas o destruidas. Solo una sobrevivió parcialmente, lo que ha aumentado su leyenda dentro del mundo del coleccionismo.

Easy Rider

Quadrophenia (1979)

Esta película, profundamente ligada a la cultura mod británica, tiene como protagonista una Lambretta Li 150 Series 3. Más que una moto, es un símbolo de identidad generacional. Los retrovisores múltiples, los cromados y la personalización reflejan una época en la que la estética era tan importante como la velocidad. Para muchos espectadores que vivieron los años 60 esta máquina es un espejo de su propia juventud.

Quadrophenia

Top Gun (1986)

La imagen de Tom Cruise acelerando junto a un caza es puro icono ochentero. La moto es una Kawasaki GPZ900R Ninja, una de las superbikes más avanzadas de su tiempo. Tras el estreno, la popularidad del modelo creció enormemente, especialmente entre un público que veía en ella una mezcla perfecta de tecnología, velocidad y estética moderna.

Top Gun

Terminator 2: El juicio final (1991)

En una de las persecuciones más memorables del cine, Arnold Schwarzenegger conducía una Harley-Davidson Fat Boy. Este modelo, robusto y de líneas contundentes, encajaba perfectamente con la figura imparable del Terminator. Como curiosidad, Harley-Davidson inicialmente dudó en ceder motos para la película por su contenido violento, pero finalmente accedió… y el resultado fue una de las campañas de marketing más involuntarias y efectivas de su historia.

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