Sting, sobre si piensa en la retirada a los 74 años: “Creo que nunca aprendí a descansar”

El artista afirma a sus 74 años: "No me he preparado para jubilarme", y por ello sigue en activo con varios proyectos a la vez
Así es la fortuna que Sting no piensa dejar en herencia a sus hijos: "Quieren forjar su propio camino"
El pasado 3 de mayo de 2026, el programa CBS Sunday Morning emitió una entrevista con Sting en la que el periodista Mark Phillips le preguntó directamente por qué seguía trabajando a su edad, con una carrera de más de cincuenta años a sus espaldas y una fortuna acumulada tan grande que es de esas que no hace falta seguir engordando. La respuesta del artista fue tan nítida como reveladora: "Porque me gusta trabajar. ¿Podría jubilarme? No estoy seguro del todo. Quizás tengo miedo de hacerlo. No me he preparado para ello. Pero mientras todavía esté en forma lo suficiente como para hacer mi trabajo, seguiré. En algún punto, espero tener la objetividad de decir, vale, ya has hecho suficiente. Ve y siéntate en una granja.” Y cuando Phillips le preguntó si de verdad sería capaz de hacerlo, Sting rió: "¡No estoy seguro!"
El músico nacido en Wallsend, Newcastle, cuyo nombre real es Gordon Matthew Thomas Sumner, cumplió 74 años el 2 de octubre de 2025.Fue el frontman, compositor principal y bajista de The Police de 1977 a 1986. Ha vendido más de 100 millones de discos como artista en solitario y como miembro de The Police, y ha recibido 17 premios Grammy. Su agenda actual va en la línea de las anteriores afirmaciones, dejando a un lado el más mínimo atisbo de una bajada de ritmo para el artista.
Dos proyectos simultáneos a los 74
La entrevista se enmarcaba en la promoción de The Last Ship, un musical En el que Sting lleva trabajando desde hace más de una década y que este 2026 está recorriendo el mundo con él como protagonista. El espectáculo ha pasado ya por salas de distintos países de Europa y Australia, siempre agotando entradas, y tiene prevista incluso una tanda en el Metropolitan Opera House de Nueva York, con nueve funciones entre el 9 y el 14 de junio de 2026.
En The Last Ship, Sting interpreta al capataz del astillero Jackie White, rindiendo homenaje a la comunidad obrera de su Newcastle natal que vio desaparecer sus astilleros en los años ochenta. Preguntado por qué este proyecto ha sido tan importante para él durante tantos años, Sting respondió:"Soy tenaz. Si creo en algo, me mantengo firme. Creo que esta obra, aunque esté ambientada en los años 80, tiene algo que decir a la gente de hoy. Todos corremos el riesgo de perder nuestro trabajo a manos de la IA. Todos nosotros."

Su coprotagonista en la gira es Shaggy, quien declaró que jamás había hecho nada a semejante escala.
En paralelo, Sting está en plena gira mundial Sting 3.0, que terminará el próximo mes de noviembre de 2026, con un formato de trío reducido junto al guitarrista Dominic Miller y el batería Chris Maas. La gira incluye paradas en nuestro país, con conciertos en Chiclana de la Frontera el 12 de julio y Granada el 15 de julio, además de actuaciones en las Islas Canarias el 9 de julio en el Gran Canaria Arena y el 10 de julio en Tenerife.
Sus raíces obreras como motor
La explicación de Sting sobre su incapacidad para descansar no es mera retórica. Es biográfica. Hablando sobre lo que los astilleros de Newcastle le dieron como artista, afirmó que: "Lo que me dieron fue un sentido de identidad, una ética de trabajo. Así que quise devolverles eso." Y en la misma entrevista, al ser preguntado por su incasable pasión por el trabajo a pesar de su fortuna: "La clase trabajadora trabaja y quiere trabajar. Soy una de esas personas. Me encanta trabajar. Creo que lo peor que se le puede hacer a un niño es decirle 'no tienes que trabajar'. Creo que esa es una forma de abuso de la que espero no ser culpable nunca."
Esa misma filosofía la ha trasladado a su relación con sus seis hijos. Declaró que todos sus hijos "han sido bendecidos con una ética de trabajo extraordinaria", y confirmó que no tiene intención de dejarles en herencia su fortuna: "Me gastaré el dinero".

A estos dos grandes proyectos que Sting tiene en movimiento hay que sumarle un tercero, ya que el artista gestiona además la Tenuta Il Palagio, su finca en la Toscana en la que produce vino, aceite de oliva y regenta una taberna, contando para ello con más de cien personas en su nómina. A sus 74 años, el músico ve lejana la opción de jubilarse por la presión económica, el bienestar de su círculo familiar y la administración de su propiedad en Italia, donde genera empleos.
La imagen del músico que merecería retirarse y sin embargo sigue atravesando el mundo con dos proyectos simultáneos dice más de su carácter que cualquiera de sus declaraciones. Por eso, cuando se le pregunta por la jubilación, Sting no finge tranquilidad ni nostalgia, sino que la realidad es aún más sencilla: no ha aprendido a no trabajar. Y no parece que vaya a aprenderlo pronto (ni tampoco quiere hacerlo).

