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Almodóvar, 8 minutos de aplausos en Cannes: el ranking de sus películas con ovaciones más largas

Almodóvar y el resto del reparto de Amarga Navidad a su llegada a Cannes
Almodóvar y el resto del reparto de Amarga Navidad a su llegada a Cannes. Getty Images
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Cannes, 19 de mayo de 2026. El Gran Teatro Lumière apaga las luces, y Pedro Almodóvar, con 76 años, traje negro, camiseta amarilla y unas gafas de sol que no se quita ni en interiores porque la luz le duele, vuelve a esperar a que acaben los aplausos tras una proyección. Lo ha hecho seis veces antes en esta misma sala. En esta ocasión, la séptima, el reloj empieza a correr en cuanto se encienden de nuevo.

La ovación que recibió 'Amarga Navidad' en la proyección de gala del Festival de Cannes se prolongó durante más de ocho minutos y, según otras fuentes, llegó hasta diez. Además, durante este tiempo se sumó un matiz; el director abrazó a Juliette Binoche entre el público antes de dirigirse al micrófono. "Estoy muy, muy, muy emocionado y es difícil hablar", declaró Almodóvar tras la proyección, primero en inglés y luego en español, ante las más de 2.200 personas que llenaban el teatro. Y luego, con la nostalgia característica de quien ya anticipa la despedida: "Lo echaré de menos en el futuro cuando ya no venga y tenga que verlo solo por televisión".

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La película, que ya supone su vigésimo cuarta obra como director, centra su argumento en Raúl Durán, un cineasta atrapado en una crisis creativa que se desbloquea con la historia de alguien muy cercano a él. El argentino Leonardo Sbaraglia, quien ya estuvo a las órdenes de Almodóvar en Dolor y gloria, encarna este alter ego inequívoco de Almodóvar con barba y pelo rizado canoso. 

El reparto lo completan Bárbara Lennie, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Milena Smit, Rossy de Palma y Amaia Romero, cuya interpretación de La Llorona sonó en la alfombra roja antes del estreno. Amarga Navidad se estrenó en España el 20 de marzo de 2026 y llega a Cannes ya avalada por la crítica patria. A pesar de ello es, sin embargo, el festival quien decide si merece pasar a la historia del cine o quedarse en mera obra más del catálogo del cineasta.

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Almodóvar y el elenco de la película posando ante las cámaras

El ranking de ovaciones de Pedro Almodovar

Para contextualizar estos minutos de loa recibidos en Cannes, conviene echar un vistazo al expediente acumulado por Almodóvar a lo largo de su relación con los grandes festivales. 

El récord personal lo tiene, y con notable distancia, La habitación de al lado: cuando en septiembre de 2024 se proyectó en Venecia, el público del Palazzo del Cinema dispensó al director manchego una ovación de diecisiete minutos, la más larga en los ochenta y un años de historia de la Mostra. Tilda Swinton y Julianne Moore, sus protagonistas, llegaron a reírse mientras esperaban que los aplausos amainaran. La película ganó el León de Oro.

El segundo hito en orden cronológico inverso lo ocupa Dolor y gloria en Cannes 2019: más de una docena de minutos de ovación ininterrumpida en el mismo Gran Teatro Lumière, con Penélope Cruz y Antonio Banderas, que se llevó el premio al mejor actor, incapaces de contener las lágrimas. "Esta es una de las más bellas noches de toda mi vida", dijo Almodóvar aquella noche. La Palma de Oro, sin embargo, fue para Parásitos, de Bong Joon-ho.

El tercer escalón del ranking es el que nos ocupa con Amarga Navidad, mientras que en cuarta posición estaría Todo sobre madre, que tuvo siete minutos de ovación en Cannes en el año 1999. En aquella ocasión Almodóvar se enfundó el premio al mejor director, aunque no es del mejor película. 

Foto durante el rodaje de Amarga Navidad

En quinta posición de esta particular lista estaría Volver, en Cannes en el año 2006, donde ganó el premio al mejor guion y al mejor reparto femenino, recibiendo una ovación colectiva de cerca de seis minutos. Por su parte, Madres paralelas quedaría en sexta posición en cuanto a ovaciones se refiere, con cerca de cuatro minutos de aplausos ininterrumpidos en el Festival de Venecia de 2021, donde además fue la película que abrió el certamen. En esta ocasión el único premio que cosechó fue para Penelope Cruz como mejor intérprete femenina, llevándose la Copa Volpi. 

Por tanto, queda claro que Almodóvar ha cosechado ovaciones de varios minutos en los festivales más exigentes del mundo, ha ganado incontables premios, pero la Palma de Oro se le resiste desde la primera vez que lo intentó, con Todo sobre mi madre, hace más de veinticinco años. Esta edición de Cannes es su séptima candidatura.

Para quien quiera medir la magnitud de esas ovaciones: el récord absoluto de cualquier festival lo tiene El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, con veintidós minutos en Cannes 2006. Las buenas ovaciones en este tipo de festivales suelen quedarse en torno a los diez minutos y los aplausos de "rigor", cuando la película no ha hecho clic del todo, raramente superan los cinco.

Lo que Almodóvar lleva décadas logrando, pues, está muy por encima del protocolo. El cronómetro, esa métrica tan arbitraria y tan inútil para medir el arte, lleva años diciéndole al mundo lo que las estatuillas todavía no han terminado de confirmar.