Cine

Los Javis y su 'Bola negra', 20 minutos de ovación en Cannes: así queda el ranking con Almodóvar y Sorogoyen

Javier Calvo, Javier Ambrossi y Penélope Cruz en Cannes. Getty Images
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De un tiempo a esta parte el cronómetro se ha convertido en un instrumento esencial en los festivales de cine. Porque la duración de la ovación a la película proyectada se ha convertido en el termómetro de prestigio cinematográfico de moda, muy por encima de las estrellas de la crítica. Cuanto más se aplaude, parece, mejor es la película. O al menos mejor queda en los titulares.

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Así, en esa competición de palmas que también tiene algo de deporte de resistencia, 'La bola negra', la ambiciosa incursión de Javier Calvo y Javier Ambrossi en la competición oficial del Festival de Cannes, acaba de firmar una marca que la coloca en territorio histórico.

Según EFE y varios medios acreditados en el certamen, la película de los Javis recibió más de 15 minutos de aplausos, mientras otras crónicas elevan la cifra hasta los 16, 18 e incluso los 20 minutos, según quién sujetara el cronómetro y cuánto entusiasmo quisiera imprimirle al relato.

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En cualquier caso, incluso tomando la cifra más prudente, supera las ovaciones registradas por las otras dos representantes españolas en liza este año. 'Amarga Navidad', de Pedro Almodóvar, rondó los ocho minutos, y 'El ser querido', de Rodrigo Sorogoyen, también estuvo en torno a los ocho.

Si cogemos como referencia las cifras más altas que manejan medios como Deadline o Variety, se encarama además como la segunda gran ovación española histórica del festival, solo por detrás de los 22 minutos atribuidos a 'El laberinto del fauno' de Guillermo del Toro en 2006, que sigue siendo el Everest del aplauso cannoise.

Epopeya queer en tres tiempos

No está nada mal para una película nacida de cuatro páginas inacabadas de Federico García Lorca. 'La bola negra' toma ese fragmento inconcluso y lo convierte en una epopeya queer articulada en tres tiempos (1932, 1937 y 2017) que explora memoria, identidad y deseo a través de generaciones marcadas por la represión.

Coescrita con Alberto Conejero y con un reparto que reúne a Penélope Cruz, Glenn Close, Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González y Lola Dueñas, la cinta ha sido recibida por la crítica internacional como una obra tan excesiva como emocionalmente poderosa, un sello muy reconocible de los Javis cuando deciden ponerse solemnes sin renunciar al brillo pop.

La imagen de los Javis emocionados en el escenario, con Penélope Cruz visiblemente conmovida y un discurso de reivindicación queer resonando en el auditorio, ha sido uno de esos momentos que el festival archiva rápido en su mitología anual y confirma que el dúo de directores ha entrado por la puerta principal del cine de autor internacional.

Desde luego, en la comparación con las otras bazas españolas de esta edición, los Javis salen ganando. El regreso de Almodóvar con 'Amarga Navidad' ha sido celebrado por la crítica y recibido con una ovación sólida, respetuosa, de veterano consagrado, pero lejos de sus grandes noches históricas en la Croisette.

Sorogoyen, por su parte, presentó un drama sobre heridas familiares con Javier Bardem y Victoria Luengo que recibió elogios por su densidad emocional y por la contención de un director acostumbrado a la tensión eléctrica. 'El ser querido' fue bien recibida, pero sin ese componente de acontecimiento casi litúrgico que ha acompañado a los Javis.

El ranking histórico del aplausómetro

Si uno se asoma al ranking oficioso de las ovaciones históricas de Cannes, detrás de la ya mencionada 'El laberinto del fauno' y sus 22 minutos de palmas, figuran 'Fahrenheit 9/11' en torno a los 20 minutos, 'Valor sentimental', con sus 19 minutos en la edición del año pasado, 'Mud', que paró el cronómetro en los 18, y 'The Neon Demon', que llegó a los 17,según de Deadline y Reuters. Dato: de ese top 5 histórico del aplausómetro solo el documental de Michael Moore se hizo con la Palma de Oro.

Naturalmente, todo esto tiene algo de ciencia inexacta. Depende de quién cuente, cuándo empiece a contar y cuánto tarde el público en decidir si se queda a aplaudir o baja corriendo al cóctel. Pero incluso descontando la hipérbole inevitable, lo cierto es que Cannes últimamente habla con las manos, y pocas veces las manos han hablan tan alto como en película de los Javis.