Cumbres Borrascosas, Odisea o El Gran Gatsby: el fenómeno creciente de los libros clásicos reeditados con arte
Se trata de libros que, en la mayoría de los casos, ya están libres de derechos, con lo que las editoriales no deben pagar a los sucesores
Los libros que todos fingimos haber leído (y uno sobre el que solo fingen los escritores)
Si alguna vez has querido regalar un libro y no has sabido qué elegir, hay una estrategia que cada año funciona mejor: los clásicos de siempre en ediciones que son, por sí mismas, objetos de deseo. Tapa dura, estampaciones en oro, ilustraciones originales, papel de gramaje generoso...Dentro, un contenido que resulta inmortal por definición. Detrás de este fenómeno hay al menos dos razones que conviene entender.
El negocio de lo que pasa a ser gratis
La primera razón es sencillamente económica, y explica por qué todas las editoriales del mundo se han lanzado a publicar a Homero, a Dante y a Mary Shelley casi al mismo tiempo, y sin que ninguna le deba nada a otra. En España, la Ley de Propiedad Intelectual establece que los derechos de explotación de una obra protegen al autor durante toda su vida y 70 años después de su muerte, computable desde el 1 de enero del año siguiente al fallecimiento. Para los autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987, el plazo es mayor: 80 años, el que fijaba la ley de 1879. Así, a fecha de 2026, están en dominio público las obras de los autores fallecidos en 1945 o antes.
Emily Brontë murió en 1848. Mary Shelley, en 1851. F. Scott Fitzgerald, en 1940. Dante, en 1321. Homero, si existió, llevaba milenios muerto. Todos en dominio público, todos libres de derechos de autor, por lo que cualquier editorial puede publicar sus obras sin pagar un euro por el texto original. Lo que sí se protege, y aquí está el negocio, son los elementos nuevos que rodean ese texto: la traducción encargada expresamente, el prólogo inédito, y sobre todo las ilustraciones originales, que son obras nuevas con sus propios derechos. Ahí es donde la editorial invierte y se diferencia. El texto es gratis; el arte, exclusivo.
TikTok trae de vuelta a Heathcliff
La segunda razón tiene nombre de red social. El fenómeno BookTok, la comunidad lectora de TikTok, ha conseguido algo que parecía improbable: colocar a los clásicos del siglo XIX en los trending topics del siglo XXI. Cumbres borrascosas de Emily Brontë es el caso más llamativo en España. En febrero de 2026, un vídeo de una joven española de 25 años, con el libro en mano y una queja sobre el vocabulario arcaico, acumuló millones de visualizaciones y desató una guerra generacional en redes sociales.
La polémica disparó las ventas,y con ello las búsquedas de ediciones bonitas del libro, con una eficacia que ninguna campaña de marketing habría podido comprar. El 55% de los lectores que se mueven en BookTok tienen entre 18 y 34 años, y el 78% son mujeres, según datos recogidos en el mismo artículo. A esto se suma la reciente película protagonizada por Jacob Elordi, un actor de la Generación Z por excelencia, que ha alimentado aún más ese interés, convirtiendo a Heathcliff en un personaje de nuevo presente en el imaginario joven.
Colecciones que lo están haciendo bien
La más singular es Novelas Eternas, una colección "única que rinde homenaje a las novelas que hablan de nosotras", inspirada en la colección victoriana Cranford, que la editorial británica Macmillan publicó a finales del siglo XIX concibiendo sus libros, por primera vez en la historia del sector, como objetos diseñados expresamente para regalar.
RBA recupera sus espléndidas cubiertas ilustradas con motivos naturalistas en color y estampaciones en oro, y las aplica a títulos como Cumbres borrascosas, Jane Eyre, Orgullo y prejuicio, Persuasión, El profesor de Charlotte Brontë o Madame Bovary. Son clásicos "mucho más atrevidos de lo que una primera impresión puede llevar a pensar", protagonizados por mujeres que "reivindican sus derechos y su rol en la sociedad". El resultado visual es coherente y reconocible: una biblioteca de salón que, a la vez, es un argumento feminista en forma de objeto.
En paralelo, Grandes Autores de la Literatura Gredos, en tapa dura con elegantes encuadernaciones y estampaciones en oro, ha ido publicando en 2026 algunos de los títulos más solicitados. La Ilíada y la Odisea de Homero salieron en la entrega 6; la Divina Comedia de Dante llegó en la entrega 10; y Cumbres borrascosas de Emily Brontë figura como la entrega 13 de la misma colección. Don Quijote, Shakespeare, Dickens, Tolstói y Jane Austen completan un catálogo diseñado para parecer una biblioteca de salón. Otro coleccionable de RBA, los Maestros del Fantástico, que rescata el Frankenstein de Mary Shelley con las ilustraciones originales de Nino Carbe, el primer ilustrador que dibujó la novela al completo, y reproduce la portada de la primera edición de Drácula de 1901.
Blackie Books, la editorial independiente barcelonesa, ha apostado por una filosofía distinta con su colección Clásicos liberados: versiones "fieles y desacomplejadas, ilustradas y comentadas con la mente abierta y el corazón ligero".
La Odisea, ilustrada por Calpurnio con figuras esquemáticas y escenas narrativas, inauguró la colección. La Ilíada está anunciada. Y en 2026 han lanzado una edición del Infierno de Dante con diseño del ilustrador Pedro Oyarbide, texto bilingüe en verso y prosa e intervenciones que actualizan la vigencia de la obra: "Crisis climática, body horror, guerras, espiritualidad: el Infierno de Dante nunca ha sido más actual", reza su presentación en la web de la editorial. Por su parte, la colección Pasiones Eternas de Tinta Club del Libro reúne en un pack de edición exclusiva Cumbres borrascosas, El Gran Gatsby de Fitzgerald y Madame Bovary de Flaubert, tres novelas de amor que también son tres obras de dominio público.
Un regalo que no envejece
Lo que une a todos estos libros es que el tiempo ya ha demostrado su valor. Quien regala un clásico en edición ilustrada no corre el riesgo de acertar o no acertar con el gusto literario del destinatario: lo que regala es un objeto bien hecho que contiene una historia que ha resistido décadas, siglos o milenios. La editorial puso el dinero en el papel, el lomo cosido y las ilustraciones. La historia ya estaba pagada por el tiempo.
