Pippi Calzaslargas volverá a la televisión casi 60 después (y en 3D)
El equipo de Paddington producirá este otoño una nueva serie basada en el popular personaje de Astrid Lindgren
El regreso de Pipi Calzaslargas: ¿ha envejecido bien la popular serie de los 70?
Pippi Calzaslargas, la irreverente niña de las trenzas pelirrojas que desafió todas las normas mucho antes de que la palabra empoderamiento formara parte de las conversaciones cotidianas, vuelve a la televisión. StudioCanal ha anunciado el desarrollo de una nueva serie de animación en 3D inspirada en la célebre creación de la escritora sueca Astrid Lindgren.
El proyecto contará con la participación de Heyday Films, la productora responsable de la exitosa saga cinematográfica de Paddington, además del estudio de animación Submarine y The Astrid Lindgren Company. La producción está prevista para comenzar en octubre.
La nueva adaptación ha sido concebida como una reinvención contemporánea del personaje, aunque sus responsables insisten en que conservará los rasgos que han convertido a Pippi en un icono universal durante más de ocho décadas.
La protagonista seguirá siendo esa niña extraordinariamente fuerte, independiente, divertida y poco amiga de las convenciones que llega a un pequeño pueblo acompañada de su mono, su caballo y una bolsa repleta de monedas de oro. Su presencia, como ya ocurría en los libros y en las adaptaciones anteriores, transformará la vida de quienes la rodean.
Según la información difundida hasta ahora, la serie tendrá 52 episodios de once minutos realizados mediante tecnología CGI en tres dimensiones. Pero la apuesta por Pippi parece formar parte de una estrategia más amplia. Diversas informaciones apuntan a que, paralelamente a la nueva producción televisiva, también se encuentra en desarrollo una película de imagen real basada en el personaje.
No resulta extraño que la industria vuelva la mirada hacia esta heroína literaria. Los libros de Astrid Lindgren han vendido más de 90 millones de ejemplares en todo el mundo, se han traducido a más de 80 idiomas y continúan encontrando nuevos lectores generación tras generación.
El fenómeno que conquistó la televisión española
Para quienes hoy superan los 50 años, hablar de Pippi Calzaslargas es mucho más que recordar un personaje infantil. Es regresar a una época concreta de la televisión española.
La serie original sueca se estrenó en 1969 y apenas contaba con trece episodios, aunque en algunos países se amplió posteriormente mediante el montaje televisivo de las películas derivadas. Aun así, aquel reducido número de capítulos fue suficiente para convertir a Pippi en un fenómeno internacional.
En la España de los años 70, donde la oferta televisiva era limitada y la programación infantil tenía una enorme capacidad para generar recuerdos compartidos, Pippi irrumpió como un auténtico soplo de aire fresco.
Frente a los modelos infantiles más obedientes y previsibles de la época, el personaje interpretado por Inger Nilsson representaba todo lo contrario. Vivía sola en Villa Kunterbunt, levantaba caballos con una sola mano, cuestionaba las normas de los adultos y afrontaba el mundo con una mezcla irresistible de imaginación y libertad.
Aquella combinación conectó de inmediato con los espectadores. Muchos niños españoles descubrieron a través de ella una forma diferente de entender la aventura y la independencia. Su imagen, con las trenzas disparadas hacia los lados y las medias desparejadas, acabó convirtiéndose en uno de los iconos televisivos más reconocibles de toda una generación.
La prueba más evidente de su impacto es que, más de medio siglo después, sigue siendo un personaje perfectamente identificable para millones de personas que crecieron delante de aquellos televisores en blanco y negro primero, y en color después. No todas las series infantiles pueden presumir de semejante legado.
La difícil tarea de actualizar un clásico
El gran reto de esta nueva producción consistirá en encontrar el equilibrio entre nostalgia y modernidad. Los responsables del proyecto han subrayado su intención de respetar el espíritu original creado por Astrid Lindgren, al tiempo que adaptan las historias y la estética a los espectadores actuales.
Y si algo juega a favor del proyecto es precisamente el historial del equipo de Paddington. Las películas y series protagonizadas por el famoso oso británico han demostrado que es posible actualizar personajes clásicos sin perder su esencia ni su encanto intergeneracional.
