La respuesta de Miguel Ríos tras ser increpado en un concierto por su reflexión sobre el auge del fascismo: "Yo no pienso callarme"

"No nos escondamos, hay que parar el fascismo porque volveremos a lo de antes", afirmaba el cantante
Un grupo de espectadores abucheó al artista, que no dudó en responder
Miguel Ríos protagonizaba este sábado una de las actuaciones más emotivas de Starlite Occident. El veterano cantante regresaba a los escenarios de Marbella apenas unas semanas después del accidente que le obligó a cancelar varios conciertos de su gira, una reaparición muy esperada que ha estado marcada por el agradecimiento a sus seguidores y por un mensaje cargado de humor y emoción.
Nada más subir al escenario, el artista quiso dirigirse al público para explicar cómo afrontaba este esperado regreso tras el percance que sufrió recientemente y que le mantuvo alejado de los focos. "Bienvenidos al Starlite de Marbella. Bienvenidos al local probablemente más chulo del Mediterráneo. Este es mi segundo concierto post-hostia. Me di tremenda golpiza, como dirían algunos maños, y tuve que suspender algunos conciertos", confesó entre aplausos, arrancando las sonrisas de los asistentes con la naturalidad que le caracteriza.
La polémica por ponerse un pañuelo palestino
Su vuelta a los escenarios también estuvo protagonizada por sus mensajes políticos y en contra de la guerra, algo que no gustó a un grupo de espectadores a los que el artista no dudó en responder.
"La crónica de los horrores que asolan al planeta Tierra hay que pararla. Todos y todas sabemos quiénes son los malos en esta tragedia y dónde están los buenos, los que padecen esta locura que estamos viviendo. No nos escondamos, hay que parar el fascismo porque volveremos a lo de antes", afirmaba el cantante.
Ante el abucheo de un grupo de espectadores por sus palabras, decidió responder: "Yo soy un ser político. ¿Cómo no voy a hacer política? Porque estoy vivo y quiero decidir lo que me corresponde de estar y hablar en la vida. Yo he venido aquí a este escenario y tú sabías quién era yo; y si no lo sabías, ¿por qué has venido, tío? Yo no pienso callarme", continuaba.
"Respeta mis ideas como yo respeto las tuyas. Yo estoy hablando de humanismo, no estoy hablando de colores", zanjaba visiblemente molesto.
