Stephen King elige los 10 thrillers del siglo XXI que lograron engancharle y devoró sin parar
No todas las elecciones de Stephen King para esta lista están publicadas en España
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El New York Times Book Review ha publicado una lista destinada a convertirse en referencia del canon contemporáneo del thriller, que incluye los cincuenta mejores del siglo XXI. Para armarla no recurrió a un jurado cerrado. Envió papeletas a doscientos noventa y un lectores expertos, entre los que se encontraban novelistas del género, editores, libreros, bibliotecarios, críticos e influencers literarios, y les pidió que eligieran los diez títulos publicados desde el año 2000 que más les habían marcado.
Freida McFadden, Lee Child, S. A. Cosby, John Grisham y Alyssa Cole participaron, entre muchos otros, en la votación. Así como también lo hizo, a sus setenta y ocho años recién cumplidos, con cuatrocientos millones de ejemplares vendidos a sus espaldas, el hombre que probablemente sabe más que nadie sobre cómo se construye el suspense contemporáneo: Stephen King.
King eligió diez novelas. Siete de ellas han sido publicadas en España y se pueden encontrar con relativa facilidad en las librerías del país. Leídas en conjunto, suponen un mapa notablemente coherente de las tres grandes corrientes del thriller de los últimos veinticinco años.
La estirpe norteamericana
Tres de las diez elecciones de King son claramente hijas de la tradición estadounidense del crime novel más ambicioso, la que arrastra al thriller hacia el terreno de la novela histórica o el drama moral colectivo. La primera es Sangre vagabunda de James Ellroy, publicada en 2009 como cierre de la aclamada trilogía Underworld USA que el propio Ellroy había abierto en 1995 con American Tabloid y continuado en 2001 con Seis de los grandes. Sitúa a policías, agentes federales, mafiosos y activistas políticos en los años finales de los sesenta y primeros setenta, con los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy como bajo continuo, para trazar un retrato feroz de la fusión entre poder político y poder criminal.
La segunda es Mystic River de Dennis Lehane, novela oscura sobre la culpa acumulada durante veinticinco años entre tres amigos de la infancia de Boston, adaptada al cine por Clint Eastwood en 2003 con dos Óscar como cosecha. Situada en segundo lugar del ránking colectivo del New York Times, es una de las obras que muchos lectores anglosajones considerarían no ya buen thriller sino directamente una novela literaria mayor. La tercera es Allanadores de David Morrell, el propio creador de Rambo en la novela First Blood (1972), una historia claustrofóbica sobre cinco exploradores urbanos que se adentran en un hotel abandonado con pasado siniestro. Suspense industrial de alta gama, próximo al terreno donde el propio King se siente en casa.
La onda europea y el fenómeno nórdico
Tres títulos más vienen del otro lado del Atlántico y representan el momento en que el thriller europeo pasó a competir de tú a tú con el estadounidense. Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson, primer volumen de la saga Millennium, ha vendido desde su publicación póstuma más de cien millones de ejemplares. El cazador de Tana French, publicada en 2024 y ambientada en un pequeño pueblo rural de Irlanda, representa la otra vertiente: el thriller pausado, atmosférico, construido con conversaciones y detalles minúsculos. Un asesinato brillante de Anthony Horowitz, publicada en 2016, es el homenaje contemporáneo al whodunnit clásico à la Agatha Christie, con una novela dentro de otra y un escritor famoso que aparece muerto poco antes de entregar el manuscrito sin capítulos finales.
El fenómeno psicológico y las que no han llegado a España
Perdida de Gillian Flynn, publicada en 2012 y adaptada al cine por David Fincher en 2014, es la novela más influyente del thriller psicológico contemporáneo y encabeza el ránking colectivo del propio New York Times: fue la elección más repetida entre los doscientos noventa y un votantes consultados.
A esta séptima elección de King, la más popular internacionalmente del conjunto, se le suman tres títulos que las editoriales españolas no han traducido y que ilustran el gusto lector del maestro por autores muy leídos en el mundo anglosajón pero menos conocidos en el mercado hispanohablante.
El primero es Find You First del canadiense Linwood Barclay, publicado en 2021. Un millonario tecnológico diagnosticado de la enfermedad de Huntington, con un cincuenta por ciento de probabilidades de haberla transmitido a sus descendientes, decide localizar a los hijos biológicos que engendró décadas atrás como donante de esperma. Alguien está eliminándolos, uno a uno, antes de que él los encuentre. King ha definido el libro sin adornos: arranca con un estallido y termina con otro todavía mayor. Es su mejor libro hasta la fecha.
El segundo es Savage Run del estadounidense C. J. Box, publicado en 2002 como segunda novela de la larga serie protagonizada por el guardabosques Joe Pickett en el condado ficticio de Twelve Sleep, Wyoming. Una explosión en un bosque profundo mata a un activista ecológico y a su prometida periodista. La versión oficial la despacha como un accidente durante una acción publicitaria, pero Pickett detecta pronto una conspiración que conecta a la industria de la caza mayor con figuras políticas del estado.
El tercero es The Wreckage del australiano Michael Robotham, publicado en 2011 y basado libremente en uno de los mayores atracos bancarios documentados de la historia reciente: el robo de miles de millones de dólares de los bancos iraquíes durante y después de la guerra de Estados Unidos en Iraq. El periodista Luca Terracini investiga desde Bagdad, mientras que en Londres el detective retirado Vincent Ruiz sigue el rastro del hilo británico. Robotham es hoy uno de los thrilleristas de habla inglesa más premiados en Australia y en el Reino Unido.
Los diez títulos, tomados en conjunto, dibujan el gusto lector de un veterano del género que a los setenta y ocho años sigue leyendo a sus contemporáneos con la misma voracidad con la que escribe.
