Cine

La icónica casa de Hugh Grant en Notting Hill está a la venta por casi 10 millones de euros

La puerta azul de Notting Hill. Getty Images
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Pocas puertas del mundo reciben tantas visitas como la del número 280 de Westbourne Park Road, en el oeste de Londres. Desde que Julia Roberts la cruzó en 1999 para refugiarse de la prensa en casa de un librero tímido interpretado por Hugh Grant, los turistas se fotografían ante ella cada semana. Ahora, existe la posibilidad de que quien quiera algo más que una foto, pueda pagar 7.950.000 libras, unos 9,5 millones de euros al cambio actual. Es el precio que piden por la vivienda, comercializada a través de Sotheby’s.

Lo que hay detrás de la puerta

Quien espere encontrar el piso desordenado que compartían en la película William Thacker y su excéntrico compañero, Spike, se llevará una sorpresa. Aquellas escenas de interior se rodaron en los estudios de Shepperton, y detrás de la puerta real hay una casa amplia y moderna. Tiene tres dormitorios y dos baños repartidos en unos 280 metros cuadrados. 

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Su pieza central es una gran estancia diáfana que reúne cocina, comedor y salón y mide casi 15 metros de largo. En la primera planta, una galería rodea el espacio principal e incluye un estudio forrado de estanterías, lo que supone una suerte de guiño involuntario al oficio del protagonista de Notting Hill. Desde un patio privado, se puede disfrutar de una escalera de caracol que sube hasta una azotea escondida.

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Una capilla, un guionista y una película

El edificio tiene una historia anterior al cine, ya que fue una capilla bautista. Aparte, a finales de los noventa vivían en ella Richard Curtis, guionista de la película, y su pareja, Emma Freud. Su elección como casa del protagonista fue casi una casualidad. El propio Curtis lo contó en 2024, la persona encargada de las localizaciones que tenía que buscar una vivienda como escenario para el rodaje volvió tras dos días de trabajo con una sola polaroid. “Esa es mi casa”, le respondió Curtis. “No, esa tiene que ser la casa”, insistió el localizador.

Poco tiempo después, Curtis vendió la vivienda en 1999, el año del estreno, por 1,2 millones de libras. La compró Caroline Freud, y en diciembre de ese mismo año la puerta original, una pieza de pino del siglo XIX pintada de azul, con buzón de latón, aldaba y el número 280, se subastó en Christie’s con fines benéficos por 5.750 libras. Fue sustituida por una negra, que con el tiempo volvió a pintarse del azul de la película. El último propietario conocido, fueel empresario Neil Hutchinson, fundador de NEON Adventures, pagando 4,5 millones de libras.

El precio de un mito

La diferencia entre aquella venta y el precio actual supera los 3 millones de libras. La película explica buena parte de ese sobreprecio. En su momento, Notting Hill, dirigida por Roger Michell, recaudó más de 363 millones de dólares en todo el mundo y convirtió su barrio en una suerte de destino de peregrinación. Muy cerca está la librería de viajes que inspiró la de William Thacker, en el 142 de Portobello Road. Al otro lado de la calle, el encargado del pub The Castle contaba hace unos años que recibían turistas preguntando por la puerta “todas las semanas”.

La vivienda salió primero al mercado a través de Invisible Homes, una plataforma de venta discreta fuera de los portales habituales, por 7,9 millones de libras. Hoy figura por 7.950.000 libras en el catálogo de Sotheby’s. Quien la compre se llevará una casa con historia y la certeza de que, cada día, algún desconocido llamará a su puerta solo para mirarla.