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¿Por qué decimos "por si las moscas"? La explicación higiénica y de prevención que viene de las bodegas medievales

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Hacer las cosas 'por si las moscas' puede ahorrarnos disgustos. Unsplash
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MadridEs importante tener cuidado, protegernos y poner todo de nuestra parte para evitar que nuestros planes puedan torcerse, establecer diferentes escenarios y estar preparados para actuar en función de lo que suceda, tomar determinadas medidas ‘por si las moscas’

Esta es una expresión que empleamos habitualmente, como una forma de sustituir al clásico ‘por si acaso’, hablando de una forma más coloquial y también un poco más misteriosa porque si es la primera vez en tu vida que escuchas esta expresión (alguna vez tiene que ser la primera) puede que te lleve a preguntarte de qué moscas se está hablando y qué es eso tan horrible que pueden hacer estos molestos animales para arruinarnos el plan. 

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No está del todo claro, pero hay quien señalaría que ese es el motivo por el que siempre están frotándose las patas. Más allá de la broma típica, lo cierto es que esta expresión tiene una razón de ser y, si bien no hace referencia a la maldad de esta especie, sí que es una cuestión de prevención ante lo que las moscas pueden llegar a hacer.

De dónde viene la expresión ‘por si las moscas’

Las moscas son conocidas por ser molestas, vuelan a nuestro alrededor, tienden a chocarse con los cristales de las ventanas cerradas intentando salir, incluso cuando a pocos centímetros está la ventana abierta… pero sobre todo son molestas cuando tenemos comida cerca, porque parecen no poder evitar revolotear a su alrededor, llegando a posarse sobre eso que queríamos comernos si no somos suficientemente rápidos. Esto no es algo nuevo, ha sido así siempre. 

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Ese es el principal motivo por el que en épocas medievales y rurales tapaban la comida y la bebida en las bodegas ‘por si las moscas’, es decir, por si estos animales voladores hacían acto de presencia, algo de lo más habitual, puesto que la comida se guardaba en despensas sin refrigerar porque no existían esos sistemas de conservación. En esa época y en ambientes cálidos, no solo se hacía esto porque las moscas fueran una presencia desagradable, también se hacía por una cuestión de higiene sanitaria: las moscas podían llegar a resultar un problema serio porque transmitían enfermedades

La presencia de estos insectos podía contaminar los alimentos y propagar enfermedades, como la peste bubónica, el cólera o infecciones intestinales, por eso era costumbre tapar los alimentos con paños o recipientes de mimbre. 

Además, las moscas estaban asociadas con lo demoniaco, por ser consideradas portadoras de espíritus malignos, algo que se entiende mejor por ser propagadoras de enfermedades. También se las asociaba con malos augurios

Así, durante mucho tiempo, esta expresión se usó de manera literal, ‘por si las moscas’ se decía al cubrir la comida, por si atraía a las moscas y estas la echaban a perder. Con el tiempo pasó a usarse de una forma metafórica, empleándose como sinónimo de actuar con precaución o al tomar medidas para evitar un peligro, que puede ser real o nunca llegar a presentarse.