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El oscuro origen de la expresión "tirar de la manta" que se remonta al siglo XV

Manta era empleado para denominar una especie de lienzo. Unsplash
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MadridLa expresión ‘tirar de la manta’ suele emplearse en un contexto muy determinado, se usa para señalar que hay mucho que todavía se desconoce sobre un tema y que es necesario que se investigue para que salga a la luz. En concreto, la RAE lo define como “Descubrir un caso escandaloso que otro u otros tenían interés en mantener secreto”.

Esta expresión suele usarse para hablar de investigaciones policiales o periodísticas, pero no es necesario que sea solo para esos casos, al fin y al cabo, no hay misterio pequeño si se quiere descubrir la verdad. Cualquiera puede ‘tirar de la manta’ si hay un misterio que parece que alguien quiere mantener oculto. 

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Hace mucho tiempo que se emplea esta frase hecha, es una expresión que forma parte de nuestro lenguaje coloquial desde hace décadas y lo cierto es que su origen es un tanto oscuro y viene de una época turbulenta de la historia de España. 

El origen de la expresión "tirar de la manta"

Siendo ‘tirar de la manta’ una forma de decir que hay que destapar un misterio que está oculto sorprende saber que la manta a la que hace referencia no es la misma que todos tenemos en mente, esa que se usa para taparnos cuando hace frío y estamos viendo una película en el sofá o nos queremos ir a la cama sin tener que ponernos calcetines, esta manta no es una pieza de tela (o lana) que cubre y tapa algo. 

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Se llamaba manta a los lienzos enormes que se colgaban públicamente porque servían de registro, censo o listado para señalar a las personas que eran sospechosas de no ser cristianos puros. Así sucedía en el siglo XV, donde la Inquisición perseguía a todos aquellos que eran descendientes de judíos y musulmanes. 

Para evitar el exilio, muchos judíos optaron por convertirse al cristianismo, conversos que quedaron siempre bajo sospecha. Tal y como ha quedado recogido en La Historia de la Legislación de Marichalar y Manrique (1868), en lugares como Navarra se creaban registros con los nombres de estas personas, distinguiendo a las familias de sangre limpia. 

Tirar de la manta ahora significa revelar datos que estaban ocultos, como los nombres de quienes están metidos en un negocio poco fiable (en general se usa cuando es alguien relacionado el que lo revela, por ejemplo, cuando uno de los investigados proporciona el nombre de los demás implicados se dice que 'ha tirado de la manta'), pero antes se usaba como sinónimo de revisar esas listas para sacar a la luz posibles falsas conversiones

Una de las ‘mantas’ más famosas es la de Tudela, colocada en el año 1610 en la catedral, una manta de la que salió el caso de Francisco de Aibar y Gorraiz y que sorprendentemente acabó con una sentencia a su favor. Permaneció expuesta en la catedral hasta el siglo XIX y actualmente todavía pueden verse, pero ahora en el Museo de Tudela

Fue una época marcada por las sospechas, la exclusión y la vigilancia, un escrutinio de una parte de la población que se hacía de forma pública.