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"No dar palo al agua": el sorprendente origen de esta conocida expresión

Es sinónimo de ser muy vago y no hacer nada. Unsplash
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MadridEn el español coloquial empleamos mucho las frases hechas, así como las expresiones que hemos escuchado durante toda nuestra vida, porque a pesar de que hay otras maneras de decir las cosas, pocas son tan certeras como resulta emplear este tipo de oraciones. Sí, podemos decir que alguien es un vago, que no trabaja demasiado y que confiarle una tarea es absurdo, porque nunca resuelve las cosas, pero también podemos decir que ‘no da palo al agua’ y todo el mundo lo entenderá igual de bien

Es bastante probable que además nos sintamos mejor, porque esa expresión no solo es el equivalente a todo lo anterior, sino que también lo engloba de una manera más rotunda, nos quedamos mucho más satisfechos tras decirla, es más certera. ‘No trabaja’ puede ser una expresión un poco débil, pero diciendo que ‘no da palo al agua’ uno se siente mucho más a gusto. 

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Utilizar esta expresión no quiere decir que sepamos su origen, sabemos si significado y es probable que pensemos que solo se usa en nuestra casa, que es algo de familia, por lo menos hasta que compartimos tiempo con otras personas y encontramos que tenemos esto en común. Esta expresión forma parte del lenguaje compartido y ahora es un momento tan bueno como cualquier otro para conocer su origen. 

'No dar palo al agua': el sorprendente origen de esta conocida expresión

La hemos escuchado miles de veces y lo cierto es que se lleva empleando mucho, mucho tiempo, porque para conocer el origen de esta expresión hay que echar la vista atrás. En concreto, a las épocas en las que los barcos se desplazaban gracias a la fuerza humana, que era quien se encargaba de manejar los remos. De los remeros más holgazanes, esos que solo fingían hacer el trabajo y en realidad no concretaban la labor, se decía que no daban palo al agua, es decir, su remo no llegaba a tocar el agua.  

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Esta, como suele ser habitual una vez que se comienza a buscar el origen de una expresión, es tan solo una de las versiones, porque hay otras que aseguran que achacar esta frase a las galeras esclavistas romanas es echar la vista atrás demasiado y que en realidad es bastante más moderna. El motivo es el mismo, pero aseguran que se empezó a usar por los remeros de competiciones deportivas

Son barcas en las que todos deben remar al unísono, poniendo de su parte para que su equipo resulte el vencedor, pero parece que no todo el mundo tiene las mismas ganas o la misma necesidad de ser campeón y, si alguno de los miembros no hacía su parte, remando con menos fuerza o con otro ritmo, se decía que ‘no da palo al agua’. Una forma de no poner de su parte para el éxito común. 

En cualquier caso, ahora esta expresión ya no se usa solo para señalar a los remeros que no hacen su labor, sino para nombrar a todas esas personas que están actuando de una forma inadecuada porque son unos vagos.