De 'salvarse por los pelos' a 'montar un pollo': ¿de dónde vienen las expresiones que más usamos?

Son muchas las expresiones que empleamos que surgieron de un contexto concreto o por un motivo determinado
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MadridSon muchas las expresiones populares que usamos habitualmente. Es frecuente que sean aquellas de las que conocemos su significado, algo que normalmente hacemos por contexto o porque se usan de manera frecuente en nuestra familia. Lo que no es tan frecuente es saber cuál es su origen, cómo surgieron esas frases que nos ayudan a encapsular perfectamente nuestros sentimientos.
Como el saber no ocupa lugar, nada mejor que hacer un breve repaso por algunas de las que más usamos, un conocimiento que puede que no necesitemos, pero que no está de más tener. Además, nunca sabes cuándo saber este tipo de cosas puede decantar la balanza a tu favor durante una noche de Trivial.
De 'salvarse por los pelos' a 'montar un pollo': ¿de dónde vienen las expresiones que más usamos?
Aunque hay ocasiones en las que lo es así, lo más habitual es que el origen de las expresiones no se conozca exactamente, suele haber varias teorías que los expertos han encontrado y todas encajarían igual de bien (o de mal) por lo que es complicado saber si alguna de ellas es la certera. Esto solo hace que intentar conocer de dónde vienen estas frases sea todavía más interesante.
- Salvarse por los pelos. Se usa cuando alguien se libra por muy poco de una situación peligros y tiene su origen en los marineros de 1809. José Bonaparte implantó una ley que decía que los marineros debían llevar el cabello corto, ellos se quejaron porque el pelo largo hacía más sencillo rescatar a alguien si caía al agua, lo que hizo que derogara la ley.
- Tirar la toalla. Esta expresión está relacionada con el boxeo y se usa para señalar que alguien se ha rendido o ha dejado de pelear. Si un entrenador consideraba que su púgil no podía más, tiraba una toalla al ring como seña de que se retiraba. Se incorporó al lenguaje popular en la primera mitad del siglo XX.
- Meter la pata. Empleada como sinónimo de cometer un error, su origen está relacionado con el ámbito rural. En el siglo XVII, los animales metían la pata en lugares indebidos, como podía ser un lodazal, provocando problemas. En el Siglo de Oro comenzó a ser aplicada a errores humanos.
- Tirar la casa por la ventana. Esta frase, que hace referencia a hacer un gran gasto o derrochar dinero, está relacionada con la lotería y la costumbre entre los ganadores de tirar por la ventana las cosas o muebles que ya no necesitaban porque podían comprar nuevas.
- Montar un pollo. Usando como una forma de señalar que alguien ha organizado un gran escándalo, la forma correcta de escribir esta frase en realidad sería ‘montar un poyo’, un pequeño matiz que marca la diferencia. Un poyo era un estrado o podium que se ponía en las plazas públicas para que alguien se subiera a protestar y, en general, provocaba fuertes discusiones.
Estas son algunas expresiones que usamos habitualmente, pero de las que no siempre sabemos su origen, a pesar de que resulte de lo más interesante.

