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¿De dónde proviene la expresión ‘puñalada trapera’?

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Hace referencia a una traición. Unsplash
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MadridPocas cosas duelen tanto como una traición, porque para que esta exista como tal, debe provenir de alguien a quien considerábamos amigo o, por lo menos, alguien en quien confiábamos. Esto hace que el momento de descubrir que ha obrado a nuestras espaldas resulte más doloroso, eso es lo que hace que sus acciones se consideren traición y no es raro referirnos a ello como una ‘puñalada trapera’

Esto puede decirse en un contexto de broma, al fin y al cabo no todas las traiciones son una cuestión de vida o muerte o el punto de inflexión en una relación, aunque no hay duda de que comerse esa última croqueta sin avisar a nadie puede suponer un buen motivo de tensión. 

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Aunque actualmente utilizamos esta expresión de una manera metafórica para señalar un ataque a traición, también podría entenderse en un sentido más literal, al fin y al cabo, una puñalada es una herida que se obtiene tras ser atacado con un puñal u objeto similar. No sería raro que, en origen, estos conceptos estuvieran mucho más relacionados que actualmente. 

No solo no es raro, sino que es precisamente hacia donde señalan todas las teorías, porque, como es habitual en estos casos, no existe una única explicación que aclare el origen de esta antigua expresión que ha sabido llegar hasta nuestros días

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De dónde proviene la expresión ‘puñalada trapera’

Algunas de las teorías defienden que esta expresión puede estar relacionada con los traperos, tal y como recogen en 20Minutos. Quienes recogían trapos y objetos viejos no tenían la mejor de las famas y se les atribuía una gran rivalidad con la competencia. Otras teorías señalan que se dice de este modo porque la puñalada llegaba a traición con un arma escondida entre trapos. También podría deberse a la evolución de la palabra ‘trapaza’, que hace referencia al engaño. 

No obstante, una de las teorías más curiosas nos lleva hasta Úbeda, donde vivían los Trapera y los Aranda, dos importantes familias que estaban enemistadas. Ambos participaron en la batalla de Algeciras en favor de Alfonso XI, gracias a ello pasaron a formar parte de los doce leones que figuran en el escudo de Baeza.

Ambas familias querían controlar la zona, lo que causaba conflictos entre ellos, tanto es así que, durante una de las acaloradas discusiones que tenían lugar entre ellos, un Trapera hirió a uno de los Aranda (Juan Trapera y Juan Aranda al parecer). Malherido, el Aranda se refugió en uno de los templos de la ciudad, donde su enemigo no dudó en seguirle y asestarle la puñalada definitiva que acabó con su vida, sin importar que se estuviera celebrando la eucaristía. 

La historia no siempre es recogida de la misma forma, pues en algunas ocasiones se señala que esto tuvo lugar durante la visita de un importante obispo, por el que tomaron la decisión de enterrar el hacha de guerra, pero las fanfarronadas de uno hicieron que el otro le apuñalara de muerte. En cualquier caso, la historia acaba con el Aranda recibiendo lo que ahora se conoce como una puñalada trapera.