El contagioso ataque de risa de Jamie Lee Curtis al recordar al único famoso al que ha pedido un autógrafo
La actriz apenas podía mantener la compostura al rememorar la situación en el programa de Stephen Colbert
Jamie Lee Curtis, clara sobre la defensa de la madurez: "Ahora soy más guapa, más fuerte, más inteligente"
Hay historias tan absurdas que cuando las recuerdas no puedes evitar la risa floja, o incluso carcajearte a mandíbula batiente. Eso es lo que le ocurrió a la gran Jamie Lee Curtis cuando visitó el ya cancelado programa de Stephen Colbert y acabó rememorando, entre ataques de risa, cuál ha sido el único autógrafo que ha pedido en toda su vida.
Y no, no fue a Paul McCartney, ni a Meryl Streep, ni a ninguna leyenda del cine clásico. La actriz de Halloween, ganadora del Oscar y miembro de una de las grandes dinastía de Hollywood apenas podía mantener la compostura ante Colbert al recordar la situación, como si fuera consciente de lo delirantemente improbable que resultaba.
Tas varios segundos de risa incontrolable, Jamie terminaba confesando que la única vez que sintió la necesidad irrefrenable de acercarse a alguien para pedirle una firma fue a... Steve Urkel, el mítico personaje de la sitcom 'Cosas de casa' interpretado por Jaleel White.
Fans de 'Cosas de casa'
Hablamos de una mujer que, a sus 67 años, lleva décadas moviéndose entre estrellas de primer nivel, alfombras rojas, rodajes gigantescos y ceremonias de premios. Alguien que ha compartido espacio con prácticamente todas las grandes figuras de Hollywood. Y sin embargo, la persona a la que fue a pedir un autógrafo fue aquel vecino torpón, con pantalones demasiado cortos, tirantes y voz nasal que acabó siendo uno de los personajes televisivos más populares de los años 90.
Cuando finalmente pudo dejar de reírse, la protagonista de 'Un pez llamado Wanda' aseguró que todo ocurrió porque sus hijas eran fans de 'Cosas de casa'. Como muchas familias de aquella época, el ritual de sentarse frente al televisor para ver las peripecias de Urkel formaba parte de la rutina semanal.
Una buena madre
Así que cuando Jamie Lee Curtis coincidió con Jaleel White, pensó inmediatamente en sus hijas y decidió pedirle un autógrafo para ellas. “Lo tengo en su álbum de recortes”, recalcaba la actriz Jamie Lee Curtis. “Qué dulce. Qué buena mamá”, reaccionaba Stephen Colbert. Secándose las lágrimas de la risa, ella le daba la razón: “¡Soy una buena mamá!”.
Resulta refrescante comprobar que incluso alguien tan veterano y aparentemente imperturbable como Jamie Lee Curtis puede perder completamente la compostura al recordar un momento tan cotidiano y tan ridículo a la vez. En un Hollywood cada vez más medido y calculado, hay algo muy agradecido en ver a una estrella riéndose sinceramente de sí misma.
