La historia del hombre que más bares del mundo ha recorrido: 53.000
En cada local Bruce Masters, de 81 años, toma al menos media pinta y le pide al dueño que done una libra esterlina a la caridad
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Ha entrado en decenas de miles de bares y pubs, lleva décadas anotando cada visita y sigue sumando. Bruce Masters, de 81 años, convirtió una afición nacida casi por casualidad en un récord Guinness y en una peculiar forma de conocer el Reino Unido, Irlanda y otros destinos. Su secreto no está en beber mucho, sino en no repetir.
Este jubilando británico lleva 53.250 locales visitados, según su recuento más reciente, una cifra que supera ampliamente las 51.685 visitas que 'The Sun' documentó en 2019 y que también está ya muy por encima de las 46.495 que certificó oficialmente el Guinness World Records el 29 de enero de 2014. Eso no resta interés a una historia que empezó mucho antes de que existieran las hojas de cálculo, las aplicaciones de mapas o la obsesión actual por coleccionar experiencias.
Las reglas que debe cumplir la visita
Masters no se limita a entrar en el bar, mirar la barra y tachar un nombre de su lista. Eso sería muy sencillo. Para que un establecimiento cuente tiene que cumplir unas condiciones bastante concretas. La primera es sencilla pero esencial. Tiene que tomar al menos una bebida alcohólica dentro del local, normalmente media pinta. No vale entrar simplemente a curiosear. Y le pide al dueño que done una libra esterlina a la caridad.
También estableció que debe tratarse de un lugar donde cualquiera pueda comprar una bebida sin estar obligado a adquirir comida ni pagar una entrada o un suplemento por acceder. Y hay otra regla que resulta bastante reveladora de su obsesión por la precisión. Si un pub cambia de nombre pero permanece en el mismo emplazamiento, no vuelve a contar como un establecimiento nuevo. Esto no va de coleccionar nombres, sino lugares.
Masters comenzó a frecuentar pubs siendo adolescente. Empezó a registrar los establecimientos a los 15 años, pero el momento que explica cómo una costumbre juvenil terminó transformándose en una misión de toda una vida ocurrió el 27 de julio de 1971.
Mientras tomaba una copa en The White Horse, en Chilgrove, tuvo una especie de revelación. Si otras personas disfrutaban identificando trenes, pensó, él podía hacer algo parecido con los pubs. Así nació su particular pub-spotting. Aquella misma noche decidió las reglas que utilizaría para contabilizarlos.
Al principio no perseguía un récord mundial, pero cuando la cifra se acercó a los 27.000 establecimientos, un amigo le sugirió que quizá aquello podía convertirse en algo oficialmente reconocible. Entonces escribió a Guinness y les entregó su documentación para que fuera examinada. Su registro fue considerado auténtico y entró en el libro de los récords en 1994, cuando la cifra rondaba las 27.000 visitas.
La jubilación aceleró la carrera
Su vida laboral también explica buena parte de la magnitud del récord. Masters trabajó como empleado ferroviario y su jubilación anticipada en 1996 le permitió dedicar mucho más tiempo a recorrer el país. En 2019 explicó a 'The Sun' que visitaba habitualmente dos ciudades o localidades diferentes cada semana y que podía alcanzar una media de unas 1.000 visitas al año.
Durante buena parte de su recorrido se desplaza en transporte público, una elección especialmente útil para alguien cuya actividad consiste en entrar en un pub, tomar una bebida y continuar hacia el siguiente. Sus rutas tampoco responden al azar o la improvisación de quien sale de casa y decide sobre la marcha. Masters selecciona zonas, estudia los establecimientos que aún no figuran en su registro y organiza sus desplazamientos para aprovechar al máximo el día.
¿Y la familia qué opina de todo esto?
Sus hijas han llegado a pedirle que reduzca el ritmo, pero Masters no parece muy dispuesto a hacer caso. En más de una ocasión ha expresado que su intención es continuar mientras pueda y la salud se lo permita. Su esposa no comparte la afición, pero tampoco se opone a ella. Prefiere quedarse en casa viendo 'Coronation Street' y tomando una copa de vino antes que acompañarlo en sus rutas
La familia sabe, en cualquier caso, que para Masters esto es mucho más que beber cerveza. Él mismo ha explicado que el objetivo es conocer lugares nuevos y que, una vez hecha una visita, no suele tener sentido regresar. De ahí que su aventura se parezca más a una mezcla de viaje, coleccionismo y exploración local que a una interminable noche de copas. En 2019 calculaba que habría dedicado unos 120.000 libras a su afición.
Los cinco pubs que más recuerda
Cuando se le pregunta qué convierte un pub en un buen pub, su respuesta tampoco se reduce a la cerveza. Se fija en tres cosas, la calidad de la bebida, la acogida que recibe detrás de la barra y, de forma muy práctica, el estado de los aseos. Así, su top 5 particular es el siguiente:
- The Unicorn, Hertford, Hertfordshire. Era uno de sus pubs favoritos de los primeros años, aunque cerró en 1984.
- The Swan, Flitwick, Bedfordshire. Es su pub local y constituye una excepción a su regla de no regresar. Es uno de los pocos establecimientos que ha visitado repetidamente.
- The Kings Arms, Holborn, Londres. Actualmente rebautizado como The Lady Ottoline, era su pub londinense preferido.
- The Two Chimneys, Luton. Se ganó un lugar especial por algo que Masters considera fundamental, la cordialidad con la que se recibe al cliente.
- CASK, en Manchester. Entra en la lista por la calidad de la cerveza.
