Natxo González, el surfista español que hace historia tras varios accidentes que le dejaron secuelas cerebrales: “No podía creerlo"

Natxo González, el surfista español que hace historia. RRSS
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Natxo González no abandona su pasión por el mar después de casi perder la vida en él. Más allá de volver a surfear, se ha enfrentado a un reto de los más salvaje: afrontar una de las olas más grandes y pesadas jamás cabalgada a remada en Mullaghmore, Irlanda. Una ola de 10 o 12 metros de altura que significó una gran superación para él mismo.

“¿Qué voy a hacer en mi vida después de esto? Creo que no volveré a surfear nunca más”, decía a cámara el deportista esperando a que llegase la gran ola. Ha subido varias publicaciones en su perfil de redes sociales, donde dice que “ha sido la ola de su vida”: “No podía creerlo cuando estaba saliendo de esa ola. Estaba tan metido que pensaba que me iba por un momento”. Con lágrimas en los ojos, reconocía que ha sido una de las experiencias “más intensas” de su vida.

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“Acababa de coger una de la ola más enorme que me ha hecho dar un salto espectacular en mi vida, aunque tenía mucha espuma en la cara. Aun así, esperé 10 minutos, observando y pensando en que podía llegar una mejor. Remé de vuelta y finalmente apareció esta joya esmeralda, así que me animé a intentarlo. Nunca pensé que esto se convertiría en uno de los momentos más importantes de mi carrera, después de conseguir una ola de 10 puntos en Nazaré y luego sufrir una lesión cerebral hace tres años”, dice en otros de sus posts.

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Su agradecimiento a Rosalía

Al principio, cogió una ola ya impresionante que sus compañeros celebraron y hasta el fotógrafo le dijo que podía regresar a casa orgulloso, pero su instinto le dijo que algo mejor llegaría y que lo conseguiría. Y así fue. En ese mismo post, el deportista ha puesto una canción del nuevo álbum de Rosalía: “Cuando lanzó LUX yo estaba en Irlanda. Todo los días escuchaba esta canción mientras lloraba, proyectándome en esa ola. Y después de unos días, simplemente sucedió. Gracias por la inspiración, Rosi; gracias por crear el arte que nos hace soñar y conectar con nuestra alma. Eres una leyenda”

El sufista sufrió dos graves accidentes que paralizaron su carrera y su vida entera. En el último, gran ola en Nazaré le golpeó con fuerza la cabeza. Un accidente que le dejó algunas secuelas: conmociones, mala visión, mareos, migrañas, pero sobre todo un futuro de lo menos certero.

Pero gracias a una terapia a la que se sometió en Suiza, pudo recuperarse y regresar por todo lo alto. Aunque el tratamiento fue de lo más duro: “Me sometieron a ‘electroshocks’ cerebrales”, por lo que hubo muchos momentos en los que dudó de su carrera, según recoge en declaraciones medios como 'El Diario Montañés'.