Jugador y entrenador de pádel que llegó al top 10 catalán, ha muerto a los 58 años por un cáncer de colón
Muere Gustavo Oliva, jugador de pádel, tras un cáncer de colón con metástasis: "Mi única tristeza es que no llegaré a ser abuelo"
“El pádel catalán está de luto” por la muerte de Gustavo Oliva, jugador y entrenador considerado todo un referente de esta disciplina, quien ha fallecido a los 58 años por un cáncer colorrectal con metástasis días después de que se despidiese públicamente con un duro y emotivo mensaje en el que él mismo relataba que su “vida en la Tierra” llegaba “a su fin”.
Fallecido durante el lunes en el hospital Pere Virigili de Barcelona, donde estaba recibiendo cuidados paliativos, este martes se oficia su velatorio en la Funeraria de Terrassa y mañana será la ceremonia de despedida en la Catedral Sant Espirit de Terrassa, su ciudad y donde residía junto a su familia, su gran pilar y su gran orgullo.
El mensaje de Álex Coretja tras la muerte de Gustavo Oliva y las reacciones de cariño al jugador y entrenador de pádel
“Se ha ido una gran persona, un gran amigo y un gran profesional. Sin duda, le echaremos mucho de menos. Gus era todo alegría y simpatía. Descansa en paz, amigo”, ha escrito el famoso extenista español Álex Corrertja, siendo uno de los primeros en pronunciarse públicamente tras su deceso.
En su trayectoria deportiva, Gustavo Oliva llegó a ser Top 10 catalán en pádel, deporte que ejerció con destreza tanto como jugador como en la faceta de entrenador. Por eso, quienes jugaron con él o tuvieron la oportunidad de conocerlo hoy también le recuerdan lamentando su marcha y destacando su calidad en todos los ámbitos, desde lo humano a lo profesional.
“El pádel catalán está de luto. Ha muerto a los 58 años el terrassense Gustavo Oliva, histórico jugador y entrenador y uno de los grandes referentes de esta disciplina en Cataluña. Una figura vinculada al crecimiento del pádel que deja huella en el deporte catalán”, recordaba igualmente la cuenta Àrea de Joc, programa deportivo de Radio Municipal Terrassa y Canal Terrassa.
“Nos volveremos a encontrar. El beso más grande del mundo para ti y tu familia bonita, que te echará de menos. […] Descansa, hombre maravilloso. Afortunada de haberte conocido en esta vida”, escribía otra usuaria a través de Instagram, donde el propio Oliva se había despedido con un emotivo mensaje publicado el 7 de octubre en el que no podía dejar de expresar su agradecimiento a su familia y sus amigos por todos los momentos compartidos.
La despedida de Gustavo Oliva
“Mi vida en la Tierra llega a su fin en breve y mientras pueda, quería compartir un par de reflexiones”, escribía en las primeras líneas de ese mensaje, en las que continuaba: “Irte con 58 años en nuestros tiempos y nuestro entorno es pronto. Pero, a lo largo de los años, he aprendido a ver la vida con perspectiva, y eso me hace ver lo afortunado que soy de haber vivido una vida muy completa y feliz, y me ayuda a marchar con una paz y tranquilidad que ni yo nunca me hubiera imaginado”.
“De los millones de años que existe la humanidad, hasta hace apenas 200 años la esperanza de vida no alcanzaba la mía, y el bienestar que tenemos hoy en el primer mundo no lo tenía ni el más rico de la época. Incluso hoy en día, muchísima población mundial del tercer mundo no tiene la esperanza de vida que he tenido yo”, continuaba en su mensaje, en el que insistía en lo feliz que le hacía rodearse de sus seres queridos: “Solo puedo dar las gracias a mi entorno. Mi familia me quiere muchísimo y me he intentado rodear de unas amistades de la cual me siento muy afortunado. He aprendido a tener relación con quien estás a gusto, te quiere, y te hace sentir tal cual como eres. Por eso me siento tan feliz y afortunado. Muchísimas gracias familia, muchísimas gracias, amigos”, expresaba en ese mensaje del 7 de octubre, donde también quiso dejar un potente mensaje para alentar a todo el mundo a seguir las revisiones médicas cuando llega el momento, como la prueba del cáncer de colón que deben realizarse los mayores de 50 años cada cinco años.
“Por si ayuda nunca a alguien, quisiera recordar la importancia de las revisiones médicas y de la prevención. También he tenido la suerte de tener una vida llena de salud, sin ningún contratiempo importante y pudiendo disfrutar al máximo en cada momento. Quizás por ello y exceso de confianza no seguí unas normas básicas de prevención y, cuando empecé a notar los primeros síntomas, ya tenía un enorme cáncer colorrectal con metástasis en hígado, bazo y numerosos ganglios. Siguiendo la prevención aconsejada, seguro que se hubiera detectado a tiempo”, subrayaba, finalizando aquel mensaje con un: “Hasta siempre familia. Hasta siempre amigos.
Tras estas palabras, a ese mensaje le llegaron infinidad de respuestas y mensajes de cariño, entre ellas una de su hija Nuria, quien a la vez escribía: "El mejor papi que jamás hubiera podido tener, lo que siempre podría haber deseado, gracias infinitas por todo. La luz que eres y que siempre guiará a mi camino".
Ahora, tras su deceso, a la publicación se suman infinidad de mensajes con muchos usuarios destacando también que, aunque no le llegasen a conocer, su historia les ha dejado huella, deseando toda la fuerza a la familia, a la que no han dejado de mostrar apoyo y cariño: “Lo siento muchísimo. Se ve que era una buena persona” “¡Hasta siempre, Gustavo! Gran lección de vida la que nos has dado. Descansa en paz”, se lee en distintas dedicatorias en la red social.

