Bayern de Munich-Chelsea: la final del Barça y el Madrid

INFORMATIVOS TELECINCO/AGENCIAS
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La posibilidad de repetir un Clásico entre los dos gigantes españoles en Múnich parecía altamente probable, por no decir inevitable. Pero la victoria del equipo alemán en las semifinales tras la tanda de penaltis frente al Real Madrid y la heroica acción de retaguardia del Chelsea en Barcelona ha llevado a un enfrentamiento intrigante para una competición impredecible.

El sueño del Bayern de levantar el trofeo en su propio estadio ha estado entre sus principales objetivos desde que empezara la temporada, mientras que el propietario multimillonario ruso del Chelsea, Roman Abramovich, ha puesto sus ojos en el trofeo desde que compró el club en 2003.

La posición más baja

El Chelsea, además, se juega disputar la Champions la próxima temporada, ya que, en la Liga inglesa acabaron sextos, la posición más baja que han conseguido en una década, lo que significa que si pierden la final, no estarán en la competición del año que viene.

Es una de las razones por las que el futuro de Di Matteo sigue en el aire, aunque asegura que "no estoy pensando en mí". Los ingleses afrontan el encuentro con positivismo "vamos al partido con la calidad y la experiencia para ganarlo. Tengo la motivación para hacer algo extraordinario para este equipo", sentencia el técnico.

El Chelsea jugará sin su capitán, John Terry, suspendido, sin el defensa Branislav Ivanovic y sin los centrocampistas Ramires y Raul Meireles. Los defensas Gary Cahill y David Luiz podrían recuperarse de sus lesiones pero el centrocampista Florent Malouda está al cincuenta por ciento.

Levantar la Copa en casa

El Bayern tiene la ventaja de jugar en casa pero llega al partido después de perder 5-2 frente al Borussia de Dortmund en la final de la Copa de Alemania y también tiene a tres jugadores sancionados: el centrocampista defensivo Holger Badstuber y los centrocampistas David Alaba y Luiz Gustavo.

El verano pasado, los responsables del club alemán veían difícil llegar al Allianz Arena después de haber quedado encuadrados en el "grupo de la muerte", como lo llamó el director general del club Karl-Heinz-Rummenigge, junto con el Manchester City, el Villarreal y el Nápoles.

Avanzar en la Champions League fue más fácil de lo imaginado, pero la lesión de Bastian Schweinsteiger y la baja forma del extremo Arjen Robben les dio problemas después del parón invernal. Su pérdida de forma en casa, sin embargo, no les impidió seguir en la Copa de Europa y llegar a eliminar en las semifinales al Real Madrid.