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Los 10 hábitos de consumo de la Generación Z, según un estudio

Jóvenes de la Generacion Z
Jóvenes de la Generacion Z. Eliott Reyna en Unsplash
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Hay una imagen repetida (y algo engañosa) sobre la Generación Z: la de una generación “nativa digital” que compra con el pulgar y decide con un vídeo de diez segundos. La realidad es más contradictoria, y por eso, resulta mucho más interesante: combinan impulsos pequeños con cálculos fríos, pantallas con tiendas físicas, y una relación con las marcas que cambia según el contexto.

Estos son 10 hábitos que ayudan a leer su forma de consumir con algo más de precisión.

  1. El “micro spending” no parece grave… hasta que lo es. Un análisis reciente lo resume con un dato contundente: El 77% de los jóvenes han caído en el pozo del micro spending. 
  2. Viven más en presente (y eso se nota en la cartera). En el mismo análisis se afirma que el 73% de la Generación Z vive el momento y no cuida su situación financiera. No es frivolidad pura: es una manera de gestionar incertidumbres. 
  3. Pagan por ahorrar tiempo: la comida “para llevar” se normaliza. En distribución alimentaria, el patrón es clarísimo, hasta el punto de que el 77% de los jóvenes de la generación Z compra comida para llevar todos los meses, frente a sólo un 33% entre los baby boomers. 
  4. La tienda física no muere: se convierte en “zona de descubrimiento”. Aunque compren online, los escaparates reales sigue tirando, y queda claro con un dato esclarecedor: el 61% de los compradores de la Generación Z prefiere descubrir productos en tiendas físicas. 
  5. Las redes inspiran (incluso cuando luego compran en otro sitio). En ese mismo enfoque, aparece otra constante. Y es que, el 43% utiliza redes sociales para inspirarse en ideas de regalos. Y, en un resumen de tendencias, se apunta además que la Generación Z utiliza las redes sociales tanto como los buscadores (43%) para descubrir ideas de regalos. 
  6. Compran con el móvil en la mano: consultan redes antes de decidir. El dato es casi de manual, constantando que un 48% de los usuarios consulta las redes sociales antes de realizar una compra, y el 44% afirma que su decisión final estuvo influenciada por el contenido visto en ellas. Y ojo al matiz generacional porque esto ocurre especialmente entre los más jóvenes. De esta forma, por ejemplo, un 66% corresponde a la Generación Z. 
  7. No están en “una” red: están en varias (y cambian rápido de formato). Según IAB, el 86% de los internautas entre 12 y 74 años, utiliza las redes sociales en España. Y, además, Gen Z y Millennials no sólo utilizan más redes (5,1 de media al mes). 
  8. La segunda mano deja de ser alternativa: es hábito. Un dato muy difícil de ignorar es que el 70% ha comprado o vendido productos de segunda mano por internet en el último año. Y además, el 35% ha probado productos reacondicionados. 
  9. Son más desconfiados porque les han dado motivos. El mismo estudio señala que un 39% ha sido víctima de fraudes online, y que un 38% ha abandonado compras por desconfianza. Es decir: su prudencia no es pose; es experiencia acumulada. 
  10. Menos romanticismo con las marcas: la marca blanca gana terreno. En un análisis sobre hábitos de ahorro en España se afirma que “la Generación Z (57%) es la más proclive a adquirir productos de marca blanca. Y, cuando hablamos de prescripción, el peso de “quién lo recomienda” también cuenta, como atestigua que el 54,20% de los jóvenes valora una marca por las recomendaciones de influencers o las opiniones de las redes sociales. 
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Al final, la Generación Z no compra “de una manera”: compra en tensión. Entre el capricho pequeño y la cautela grande. Entre la tienda como experiencia y la red como filtro. Y para quienes no somos Gen Z, entender esa tensión es útil: porque muchas de esas costumbres (comparar, desconfiar, optimizar, comprar por tiempo) ya están empezando a contagiarnos también.