Yéremi Vargas y las sospechas sobre 'El Rubio' 19 años después: la familia del niño insiste en que tuvo "cianosis toda su vida" y que solo lo sabían ellos

Marcos García Montes, abogado de la madre de Yéremi Vargas, repasa la actualidad del caso del menor desaparecido en Gran Canaria
El juez prorrogó la instrucción del caso Yéremi Vargas para las nuevas pesquisas
La investigación judicial sobre el caso Yéremi Vargas, el niño de siete años desaparecido el 10 de marzo de 2007 en el barrio de Los Llanos de Vecindario (Gran Canaria), sigue abierta 19 años después. El procedimiento permanece bloqueado a la espera de que el Servicio Canario de Salud (SCS) entregue finalmente la historia clínica completa del menor, un documento clave que podría confirmar indicios cruciales contra Antonio Ojeda Bordón, 'El Rubio', el principal sospechoso de su posible muerte.
El proceso judicial sufrió un primer archivo en 2017 tras una década de investigaciones sin pruebas concluyentes y después de que ‘El Rubio’ fuera citado a declarar un año antes. Fue gracias a la insistencia de la familia, liderada por el abogado Marcos García Montes, que la causa se reabrió con un recurso en julio de 2021, tras detectar elementos que, según la acusación, no habían sido valorados en la investigación inicial.
Entre ellos destacan unas declaraciones públicas del investigado. "La reapertura del procedimiento se solicitó porque Antonio Ojeda, en declaraciones a los medios en marzo de 2015, manifestó que vio cómo dos personas se llevaban al menor, por lo que se posicionó en el lugar de los hechos", explica el letrado a la web de 'Informativos Telecinco'. Para la acusación, ese punto resulta clave, ya que una de las grandes incógnitas era si Ojeda había estado o no en la zona cuando desapareció el niño.

A la espera de un informe del Servicio Canario de Salud que puede ser clave
Al revisar el sumario, el abogado detectó otro elemento que considera especialmente relevante. Dos compañeros del Centro Penitenciario de Algeciras Botafuegos habían declarado que Ojeda les dijo que el niño estaba azulado cuando ocurrieron los hechos (un extremo que nunca ha reconocido ante las autoridades). "Es un hecho muy relevante que hasta ahora no había sido tenido en cuenta", precisa el letrado, que contrastó esta información con la familia del menor y confirmó que Yéremi sufría episodios de cianosis desde que nació debido a un problema de insuficiencia respiratoria, lo que provocaba que su piel se tornara azulada en situaciones de estrés o durante resfriados graves.
Por ello, se pidieron diligencias al Servicio Canario de Salud (SCS) y a los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas. Sin embargo, los informes fueron considerados incompletos y se pidió una revisión de estos. "Como no contestaban, solicitamos al juez que se les requiriera con el apercibimiento de desobediencia y se les volviera a requerir para que lo mandaran urgentemente y cumplieran con presteza", explica el abogado, que afirma que, como lo que envió el SCS "no era completo", ha solicitado que se realice un nuevo informe pericial exhaustivo.
En este punto cabe destacar que la acusación ha presentado un informe pericial propio como prueba de parte en el que se hace constar que la cianosis del pequeño se podía corresponder también con "espasmos de sollozo", además de insuficiencia respiratoria y situaciones de estrés, y que este problema de salud "se prolongaba toda la vida" y "no únicamente en el nacimiento", como indicaron médicos forenses en un informe, puesto que "Yéremi fue llevado por su madre a diferentes hospitales con cianosis durante toda su vida", explica Montes.
El juez instructor ordenó en junio de 2025 que el SCS enviara con carácter urgente la historia clínica completa de Yéremi tras constatar que los documentos previos entregados en 2021 solo incluían registros parciales de ingresos hospitalarios y no esclarecían la cianosis. Una vez recibida toda la información, los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas podrán elaborar un informe único y exhaustivo que servirá para valorar el historial clínico, la enfermedad, su relación con posibles episodios de asfixia y los espasmos de sollozo. El sospechoso, según Montes, solo pudo conocer la patología de Yéremi si estuvo presente en el momento de su desaparición, ya que se trataba de un dato conocido únicamente por la familia.
Marcos García Montes: "El silencio del acusado no es un derecho absoluto"
El abogado de la madre de Yéremi solicitó que 'El Rubio' declarase de nuevo como investigado, pero "el juez condicionó admitir esa diligencia al informe médico que sigue pendiente de entregarse". "Se le ha hecho constar que la familia comprobó que, en diferentes episodios de su vida, el niño estaba cianótico y, además, que hubo una entrevista grabada que mantuvo José Suárez, el abuelo del menor, con Antonio Ojeda en el centro penitenciario, asegurando que conocía a las personas implicadas, con lo cual se colocaba de nuevo en el lugar de la desaparición", detalla el letrado, que afirma que 'El Rubio' sigue mintiendo en su coartada de haber visto a dos personas llevándose al pequeño, ya que un joven que pasó por el lugar en bicicleta cuando ocurrieron los hechos y las investigaciones de la Guardia Civil descartan que hubiera un coche en la parcela contigua donde se encontraba el menor jugando.
Marcos García Montes destaca también que 'El Rubio' relató a compañeros de las prisiones de Algeciras y de Las Palmas que "había participado", en plural, en lo ocurrido y que también "reconoció parte de los hechos" en una conversación mantenida con su antigua compañera sentimental. Además, recuerda que las autoridades pusieron el foco por primera vez en el sospechoso mientras este cumplía una pena de cárcel por haber agredido sexualmente a otro menor "prácticamente con el mismo modus operandi". "Respetando la presunción de inocencia, no hay que olvidar que la Unión Europea y el Estatuto de la Víctima recogen los derechos de la familia de Yéremi a que se esclarezca la verdad, y que hay datos clarísimos para reconocer que el niño aquel día tenía que estar azulado y que la única persona que habla de eso es Antonio Ojeda", añade el abogado.
La acusación particular espera que los médicos forenses "cumplimenten la parte del informe que queda por realizar" e "inmediatamente el juez se pronuncie sobre la petición de que se le arrogue la condición de investigado a Antonio Ojeda para que sea interrogado". "Si se le cita y se acoge al derecho de no declarar, el Tribunal de Derechos Humanos tiene resuelta esa cuestión, porque no contestaría a preguntas que le incriminarían. El silencio del acusado no es un derecho absoluto, sino que es un derecho con sus consecuencias", sentencia Montes.
El pequeño Yéremi desapareció sobre las 15:00 horas del 10 de marzo de 2007 mientras jugaba en un solar junto a su casa en Vecindario, sin que ningún testigo presenciara el momento exacto ni las circunstancias en las que se perdió su pista. Desde entonces, se desconoce su paradero. Itahisa Suárez, la madre del niño, ha compartido un mensaje este martes con motivo del nuevo aniversario del caso: "19 años de tu partida. Se dice rápido. Qué injusta es la vida. Te queremos Yeremi". La familia espera que el caso se pueda resolver de una vez por todas y no vuelva a ser archivado.
