Los 10 hábitos de consumo de la Generación Z, según un estudio
La Generación Z es una generación “nativa digital” que compra con el pulgar y decide con un vídeo
¿Cómo han cambiado los hábitos de consumo de los españoles ante la inflación?
Hay una imagen repetida (y algo engañosa) sobre la Generación Z: la de una generación “nativa digital” que compra con el pulgar y decide con un vídeo de diez segundos. La realidad es más contradictoria, y por eso, resulta mucho más interesante: combinan impulsos pequeños con cálculos fríos, pantallas con tiendas físicas, y una relación con las marcas que cambia según el contexto.
Estos son 10 hábitos que ayudan a leer su forma de consumir con algo más de precisión.
- El “micro spending” no parece grave… hasta que lo es. Un análisis reciente lo resume con un dato contundente: El 77% de los jóvenes han caído en el pozo del micro spending.
- Viven más en presente (y eso se nota en la cartera). En el mismo análisis se afirma que el 73% de la Generación Z vive el momento y no cuida su situación financiera. No es frivolidad pura: es una manera de gestionar incertidumbres.
- Pagan por ahorrar tiempo: la comida “para llevar” se normaliza. En distribución alimentaria, el patrón es clarísimo, hasta el punto de que el 77% de los jóvenes de la generación Z compra comida para llevar todos los meses, frente a sólo un 33% entre los baby boomers.
- La tienda física no muere: se convierte en “zona de descubrimiento”. Aunque compren online, los escaparates reales sigue tirando, y queda claro con un dato esclarecedor: el 61% de los compradores de la Generación Z prefiere descubrir productos en tiendas físicas.
- Las redes inspiran (incluso cuando luego compran en otro sitio). En ese mismo enfoque, aparece otra constante. Y es que, el 43% utiliza redes sociales para inspirarse en ideas de regalos. Y, en un resumen de tendencias, se apunta además que la Generación Z utiliza las redes sociales tanto como los buscadores (43%) para descubrir ideas de regalos.
- Compran con el móvil en la mano: consultan redes antes de decidir. El dato es casi de manual, constantando que un 48% de los usuarios consulta las redes sociales antes de realizar una compra, y el 44% afirma que su decisión final estuvo influenciada por el contenido visto en ellas. Y ojo al matiz generacional porque esto ocurre especialmente entre los más jóvenes. De esta forma, por ejemplo, un 66% corresponde a la Generación Z.
- No están en “una” red: están en varias (y cambian rápido de formato). Según IAB, el 86% de los internautas entre 12 y 74 años, utiliza las redes sociales en España. Y, además, Gen Z y Millennials no sólo utilizan más redes (5,1 de media al mes).
- La segunda mano deja de ser alternativa: es hábito. Un dato muy difícil de ignorar es que el 70% ha comprado o vendido productos de segunda mano por internet en el último año. Y además, el 35% ha probado productos reacondicionados.
- Son más desconfiados porque les han dado motivos. El mismo estudio señala que un 39% ha sido víctima de fraudes online, y que un 38% ha abandonado compras por desconfianza. Es decir: su prudencia no es pose; es experiencia acumulada.
- Menos romanticismo con las marcas: la marca blanca gana terreno. En un análisis sobre hábitos de ahorro en España se afirma que “la Generación Z (57%) es la más proclive a adquirir productos de marca blanca. Y, cuando hablamos de prescripción, el peso de “quién lo recomienda” también cuenta, como atestigua que el 54,20% de los jóvenes valora una marca por las recomendaciones de influencers o las opiniones de las redes sociales.
Al final, la Generación Z no compra “de una manera”: compra en tensión. Entre el capricho pequeño y la cautela grande. Entre la tienda como experiencia y la red como filtro. Y para quienes no somos Gen Z, entender esa tensión es útil: porque muchas de esas costumbres (comparar, desconfiar, optimizar, comprar por tiempo) ya están empezando a contagiarnos también.