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10 trucos para gastar menos pagando siempre con tarjeta

Pagando con tarjeta. Telecinco.es
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Pagar con tarjeta, ya sea esta de débito, crédito o prepago, forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Aunque facilita las compras y permite tener un registro detallado de los gastos, también puede contribuir a un aumento de gasto por encima de lo que deberías si no se gestiona con disciplina. Por eso, es importante saber que hay formas para gastar menos al usar tarjeta, optimizando tu dinero con cabeza y evitando costes innecesarios.

  1. Aprovecha programas de devolución y recompensas: muchas tarjetas ofrecen programas de “cashback” o devolución de un porcentaje de las compras. Estas tarjetas devuelven parte del dinero cada vez que pagas, lo que puede ayudarte a recuperar un pequeño porcentaje de lo gastado. Por ejemplo, si tienes un 3 % de devolución, en una compra de 100 € recibirás 3 € de vuelta. 
  2. Haz un presupuesto y controla tus gastos: antes de pensar en trucos con tarjetas, es esencial saber cuánto y en qué gastas. Utilizar las herramientas de registro que ofrecen las tarjetas puede ser de gran ayuda: los extractos detallados permiten categorizar gastos y detectar excesos. El seguimiento regular de gastos es un paso básico para reducir el gasto innecesario. 
  3. Paga el saldo completo cada mes: uno de los mayores obstáculos para gastar menos con tarjeta es incurrir en intereses de crédito. Pagar el saldo completo de tu tarjeta de crédito cada mes evita que se generen intereses caros, y es una forma directa de gastar menos usando la tarjeta sin “pagar de más”. 
  4. Evita pagar solo el mínimo: relacionado con el anterior, pagar únicamente el mínimo requerido cada mes puede hacer que acumules intereses excesivos y alargues la deuda. Aunque esto no afecta directamente tu gasto inmediato, sí incrementa lo que pagas en total por usar la tarjeta. 
  5. Elige tarjetas con bajos costos y comisiones: no todas las tarjetas son iguales. Algunas tarjetas de crédito y débito no cobran comisiones por mantenimiento, lo que reduce tus gastos recurrentes. Además, evitar cargos por retiros de efectivo o por transacciones internacionales —si no son necesarios— es otra manera de gastar menos. 
  6. Activa alertas y notificaciones en tu app bancaria: muchas apps bancarias permiten activar alertas de saldo bajo o de transacciones. Recibir notificaciones te permite saber exactamente cuándo y cuánto estás gastando, evitando sorpresas y permitiéndote cortar compras impulsivas antes de que se acumulen. 
  7. Usa tarjetas prepago para controlar el gasto: si tiendes a gastar impulsivamente, una tarjeta de prepago puede ayudarte a limitar tus pagos a lo que realmente puedes permitirte. Según su definición, con este tipo de tarjeta cargas la cantidad que deseas gastar y no puedes excederte del saldo disponible, lo que actúa como una restricción automática. 
  8. Vigila ofertas bancarias temporales: los bancos frecuentemente lanzan promociones y recompensas vinculadas al uso de tarjetas, especialmente en periodos como Black Friday. Por ejemplo, algunas entidades ofrecen cashback adicional o devoluciones por compras hechas con tarjeta en ciertos plazos o con condiciones específicas. 
  9. Mantén un hábito de reflexión antes de pagar: un fenómeno estudiado en economía conductual es el llamado “cashless effect”: las personas tienden a gastar más cuando pagan con métodos sin efectivo, como tarjetas, simplemente porque la transacción se siente menos tangible. Ser consciente de este sesgo puede ayudarte a frenar compras impulsivas. 
  10. Organiza tus gastos grandes y planifícalos: Para gastos grandes o excepcionales, como viajes, electrodomésticos o reparaciones, es conveniente planificar con antelación, comparando precios y fijando un límite antes de pagar con tarjeta. Aunque no sea un truco ligado directamente al uso de la tarjeta, la planificación ayuda a que el gasto con tarjeta esté alineado con un presupuesto general y no se convierta en un gasto excesivo.
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Aunque pagar con tarjeta tiene ventajas evidentes, también puede llevar a gastar más si no se usa con cabeza. Aprovechar programas de devolución, controlar estrictamente tus gastos, pagar a tiempo para evitar intereses, usar tarjetas prepago y aprovechar alertas y recompensas son formas prácticas de reducir lo que pagas cada mes. Combinando herramientas tecnológicas, disciplina financiera y hábitos conscientes, la tarjeta puede convertirse en una aliada del ahorro en lugar de una fuente de gastos innecesarios.