En enero aumentan las ganas de cambiar de empleo: cómo enfocar el 'January Jump' a los 50

Siete de cada 10 profesionales reconoce que en enero aumentan sus ganas de cambiar de empleo
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Enero se ha consolidado como uno de los meses más intensos en cuanto a movilidad profesional, un fenómeno conocido como 'January Jump' que se caracteriza por el aumento de cambios de empleo y decisiones estratégicas tras el inicio del año. De hecho, el 71% de los trabajadores reconoce que en este mes aumentan sus intenciones de cambiar de aires laborales, según una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Hays.
Esta tendencia se explica por el parón de las vacaciones de Navidad, que impulsa a muchos profesionales a replantearse su carrera, y por la reactivación de los procesos de contratación tras el cierre del ejercicio financiero. “Enero funciona como un segundo septiembre, pero con más reflexión personal”, señala Óscar Cebollero, director de Perm Recruitment de Hays España.
El 'January Jump' actúa como un catalizador para quienes llevan tiempo replanteándose su futuro laboral, lo que en los casos de profesionales con carreras avanzadas se asocia generalmente con la aspiración de mejores salarios y mayor satisfacción. En ese sentido, la flexibilidad, el trabajo remoto y los nuevos modelos híbridos han ampliado el abanico de oportunidades y han dado a los trabajadores más margen para replantearse su situación.
Un estudio de AARP Research reveló que un porcentaje significativo de trabajadores mayores de 50 años que planean cambiar de empleo lo hacen principalmente para obtener más ingresos. La presión del coste de la vida, el ahorro para la jubilación y la insuficiencia de prestaciones contribuyen a que muchos trabajadores mayores busquen mejores salarios o beneficios que aseguren estabilidad a largo plazo.
Pero más allá del salario, los trabajadores veteranos valoran profundamente aspectos intangibles del empleo, como sentirse valorados y respetados por sus empleadores y colegas. Y un porcentaje no menor de ellos busca un empleo que les proporcione significado, propósito o alineación con sus valores personales, especialmente en una fase vital en la que se valora más el impacto personal y el bienestar emocional.
La OCDE ha señalado que los trabajadores que cambian voluntariamente de empleo en etapas medias y tardías de su carrera tienden a experimentar mejoras en la calidad del trabajo y satisfacción laboral. En cualquier caso, la transición profesional más allá de los 50 no deja de plantear un desafío estratégico en el marco de un mercado laboral donde persisten barreras como el edadismo, la brecha digital y la presión por la actualización de competencias. Estos son los pasos clave para gestionar ese desafío.
Autoevaluación de perfil profesional
Un primer tip es realizar una evaluación honesta de nuestras competencias profesionales, tal y como explica la coach Erin Owen, creadora del método 'Executive Career Reinvention'. Esto incluye identificar habilidades transferibles, logros relevantes y aspectos que se desean mejorar o desarrollar.
Redefinir objetivos profesionales
Más allá de encontrar un empleo “cualquiera”, es útil clarificar qué se espera del próximo rol. “Es importante ser reflexivo y no impulsivo. Un cambio debe evaluarse como un todo: proyecto, cultura, plan de carrera y motivaciones personales. El salario puede atraer al inicio, pero no sostiene una decisión a largo plazo”, señala Cebollero.
Capacitación en habilidades relevantes
Una investigación de AARP señala que una mayoría de trabajadores mayores de 50 años expresan interés en ampliar sus capacidades, aunque muchos no han participado en formación reciente debido a barreras como el costo o la incertidumbre sobre el retorno de la inversión. Superar estas barreras y participar en programas de formación actualizados —especialmente en habilidades digitales y específicas del sector deseado— incrementa la competitividad.
Optimizar el currículum y cuidar el networking
Un currículum eficaz para mayores de 50 años debe centrarse en los últimos 10–15 años de experiencia, destacando logros medibles, las “soft skills” (comunicación, liderazgo, resolución de problemas) y omitiendo información irrelevante. La activación de una red profesional sólida y cultivada a lo largo de los años puede ser muy útil para conseguir oportunidades a través de contactos, excolegas o recomendaciones que no siempre se publican en las plataformas tradicionales de empleo.
Alternativas al empleo tradicional
Para algunos profesionales veteranos, iniciar una actividad independiente o consultoría propia puede ser una manera de capitalizar la experiencia acumulada y establecer condiciones de trabajo más alineadas con sus objetivos personales y de estilo de vida. El cambio también puede tomar la forma de trabajo autónomo o parcial, lo que permite flexibilidad y una transición progresiva hacia etapas de menor intensidad laboral.
