Ayudas de hasta 60.000 euros para poner a punto la casa del pueblo de tus padres

Varias comunidades autónomas cuentan con programas de rehabilitación de viviendas en pueblos con menos de 5.000 habitantes
Sacar las sillas al fresco o por qué cargarse las cosas que nos unen
Para varias generaciones nacidas entre los 70 y los 2000 la casa del pueblo sigue siendo un símbolo cargado de recuerdos: las sobremesas en familia, las bicicletas, los juegos y los veranos eternos. Y esa nostalgia se entrecruza con la crisis de la vivienda actual, que ha convertido la idea de recuperar la casa que heredamos de los abuelos en una opción atractiva para invertir en calidad de vida, teletrabajo o incluso en un retorno al medio rural.

El fenómeno de la segunda residencia en el pueblo se cruza con las políticas públicas que, ante la despoblación y el envejecimiento rural, están ofreciendo ayudas económicas importantes para rehabilitar viviendas tradicionales en municipios pequeños.
Son varias las comunidades autónomas que han lanzado o tienen activas líneas de ayuda específicas para rehabilitar o reformar viviendas en municipios rurales de menos de 5.000 habitantes. Son ayudas orientadas tanto a personas que van a vivir allí de manera permanente como a quienes desean restaurar casas heredadas o invertir en segunda residencia. Pueden consultarse en los Diarios oficiales de cada comunidad autónoma.
Galicia
La Xunta activa una línea de ayudas que puede aportar hasta 30.000 euros por vivienda para obras de rehabilitación en municipios con menos de 5.000 habitantes, con una cobertura de hasta el 75% de los costes de las obras, siempre que la vivienda se destine a domicilio habitual o alquiler con un compromiso mínimo de permanencia.
La Rioja y Aragón
En La Rioja, la ayuda para compra, rehabilitación o autopromoción de vivienda en municipios de hasta 5.000 habitantes está disponible para personas de hasta 45 años. En localidades de hasta 500 habitantes, se puede recibir hasta un 40% del coste, con un máximo de 40.000 euros; en municipios de entre 501 y 2.000 habitantes, hasta el 30% del importe, con un tope de 30.000 euros.
En la vecina Aragón, esa línea de ayudas se da para municipios de menos de 3.000 habitantes. En su caso, hay que destinar la vivienda a alquiler público.
Las dos Castillas
En Castilla y León el principal programa específico es REHABITARE, promovido por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio para recuperar inmuebles en desuso y destinarlos a alquiler social, creando así vivienda asequible. La ayuda puede cubrir hasta el 80% del coste en rehabilitación, con un límite de hasta 18.000 euros por vivienda.
También hay ayudas a la rehabilitación, conservación y accesibilidad dentro del marco del Plan Estatal de Vivienda, que cubren mejoras en viviendas tanto en zonas urbanas como rurales.
En Castilla‑La Mancha se subvenciona hasta el 80% del coste de la rehabilitación con un límite de 60.000 euros por vivienda. Y hasta el 80% del coste de adecuación, con un máximo de 10.000 euros. Eso sí, la vivienda debe ser destinada a alquiler asequible.
Andalucía
En Andalucía, la rehabilitación de viviendas rurales cuenta con una ayuda del 40% del presupuesto, con condiciones especiales para determinados colectivos. Este porcentaje puede elevarse hasta el 75% en el caso de familias con ingresos inferiores a tres veces el IPREM, así como para personas con discapacidad o mayores de 65 años cuando las reformas incluyan mejoras de accesibilidad.
Extremadura
El programa vigente cubre entre el 50% y el 70% del presupuesto siempre que se trate de municipios de hasta 10.000 habitantes. El importe máximo de la ayuda se sitúa en 9.000 euros por vivienda en bloque y 14.000 euros por vivienda unifamiliar.
En Asturias, Baleares, Cantabria, Cataluña, Canarias, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Murcia, Navarra y País Vasco lo que predominan son las ayudas a la rehabilitación energética, accesibilidad y conservación.
En conjunto, la estructura de estas ayudas suele cubrir:
- Rehabilitación integral (conservación de estructura, fachadas, cubiertas).
- Mejora de eficiencia energética y accesibilidad (aislamiento, instalaciones).
- Cambio de uso o ampliación de viviendas tradicionales.
- Incentivos complementarios si la vivienda va a estar vacía menos tiempo o se destina a alquiler social.
Además de las ayudas autonómicas, hay líneas más amplias como el Programa de Rehabilitación Energética de Edificios en Municipios de la Demografía del Desafío (PREE 5000), que incluye municipios de menos de 5.000 habitantes y financia obras para mejorar la eficiencia energética (por ejemplo, aislamiento y sistemas de climatización) con subsidios de hasta el 75% del coste.
En un contexto en el que las grandes ciudades se han encarecido notablemente y la vida digital permite cada vez mayor flexibilidad, contar con una vivienda en un pueblo combina atractivo personal con ventajas públicas reales. Las ayudas vigentes en 2026 para reformar y rehabilitar esas casas pueden suponer una diferencia económica sustancial, sobre todo si se integran con estrategias de eficiencia energética, mejora de accesibilidad e incluso programas de repoblación juvenil.

