Con el verano llegan las altas temperaturas y los peligros que ello conlleva. Dejar a un niño solo dentro de un vehículo, mientras realizamos un recado de pocos minutos, puede ser muy peligroso. El coche alcanza altas temperaturas en cuestión de minutos, pudiendo aumentar el termómetro hasta 30 grados más, lo que convertiría el coche en una trampa mortal.
Tu coche se puede convertir en un horno, ¡no olvides a tus hijos dentro!

