Efectivamente, se están acortando las horas de sol: ahora perdemos 2,5 minutos al día

eltiempohoy.es 21/08/2018 18:55

Cada vez que se produce un solsticio, asistimos a la noche más larga (invierno) o más corta (verano) del año. Es a partir de entonces cuando los días se hacen más largos o más cortos. En el caso del verano, desde el 21 de junio hasta el 21 de diciembre, comienza una larga carrera en la que los días empiezan a acortarse.

Lo que más llama la atención es que, si bien en julio este acortamiento es casi imperceptible, en agosto ya empezamos a notar de manera evidente que cada día anochece antes que el anterior. Y es que, en realidad, es así como funciona: desde el solsticio de verano hasta que nos acercamos al equinoccio de otoño, el acortamiento es imperceptible.

Sin embargo, cuanto más cerca estamos del equinoccio de otoño (23 de septiembre), el acortamiento del día se va acelerando hasta alcanzar una máxima disminución precisamente en esa fecha. Es decir, que es en este periodo cuando de un día para otro los días se acortan más. A partir de ahí, el decrecimiento de los días (y alargamiento de las noches) disminuye hasta ser imperceptible y no proseguir más. Ahí habremos llegado al solsticio de invierno, con el día más corto del año y la noche más larga.

De momento, podemos estar contentos porque aún el atardecer se produce relativamente tarde. Por ejemplo, en Madrid está anocheciendo en torno a las 21h., mientras que en Coruña lo hacen a las 21:30h, y a las 20:30 en Mallorca. Pero esta cifra ahora está reduciéndose a una media de 2,5 minutos diarios, y siendo cada vez más grande esta cifra conforme llega el equinoccio de otoño.

*Imagen: hora en la que se produce el ocaso a día 21 de agosto / @crballesteros

Por eso, nuestro consejo no puede ser otro que disfrutar de los días de sol que aún nos quedan: en un abrir y cerrar de ojos saldrás de trabajar y ya será de noche. El otoño habrá llegado.