La Ley del sí es sí, a punto de la aprobación en el Senado: de la violación al consentimiento

Todo acto sexual sin el consentimiento de la otra persona será una agresión, castigada con pena de prisión de 1 a 4 años
La ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, conocida como el sí es sí, será definitiva este martes tras la previsible aprobación en el Senado, tras dos años de ser aprobado por el Congreso
La Ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual acaba con la distinción entre abuso y agresión sexual
La Ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual es más conocida como la del sí es sí será definitiva tras la previsible aprobación este martes en el Senado. La nueva norma comporta un cambio total para entender y juzgar los delitos contra la libertad sexual y supone importantes cambios en leyes clave como el Código Penal.
Los políticos han movido ficha cuatro años después de la indignación popular que provocó la sentencia de La Manada, que consideró abuso sexual la violación grupal de una joven en los Sanfermines de 2016.
La ley del sí es sí, frase que acuñaron las feministas durante las manifestaciones contra consideración de abuso sexual que queda igualada a la violación, llega a la Cámara Alta e incluye la atención integral a las víctimas, aunque deja fuera los artículos contra el proxenetismo.
Te desglosamos paso a paso en qué consiste la ley del sí es sí
- Se elimina la distinción entre abuso y agresión sexual. Todo acto sexual sin el consentimiento de la otra persona será una agresión, castigada con pena de prisión de 1 a 4 años.
- Solo se entenderá que hay consentimiento "cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona".
- La violación será la agresión sexual con penetración, castigada con pena de prisión de cuatro a 12 años.
- La violación conllevará una pena máxima de 15 años de prisión. La agresión sexual sin penetración será penada con ocho cuando concurra alguna agravante, como la agresión en grupo, la violencia extrema o la especial vulnerabilidad de la víctima.
- Anular la voluntad de la víctima con fármacos o drogas (sumisión química) y que entre la víctima y el agresor haya existido o exista una relación de pareja será considerado un agravante .