Las víctimas de abusos sexuales de la Iglesia desconfían del nuevo protocolo: "Quien ha cometido el abuso tiene que asumir la factura"

Los casos sin recorrido judicial, ya sea por prescripción o por fallecimiento del agresor, serán estudiados
El Gobierno y la Iglesia firman el protocolo para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales
El acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno engloba a todos los afectados ya que, según aseguran, los casos se van a revisar uno a uno. Según informa Paz Serrano, no hay cuantías económicas fijadas porque todo dependerá de la gravedad de los hechos. La reparación podrá ser económica, simbólica, moral o psicológica.
Los casos sin recorrido judicial, ya sea por prescripción o por fallecimiento del agresor, con hasta tres intentos de negociación, serán estudiados. También se podrán revisar aquellos casos en los que las indemnizaciones han sido otorgadas.
Dentro de dos semanas se podrán presentar las solicitudes en el Ministerio de Justicia. Y la gran diferencia que trae este protocolo aceptado por la Iglesia es que, si no llegan a un acuerdo, la última palabra la tendrá el defensor del pueblo.
"Creo que hoy es un día en el que podemos estar felices", afirma Félix Bolaños
El Gobierno y la Iglesia llegan a un acuerdo y le abren las puertas a aquellos que ya las tenían cerradas porque su caso había prescrito o el acusado había fallecido. "Creo que hoy es un día en el que podemos estar felices porque es un día en el que estamos haciendo justicia", señala Félix Bolaños, ministro de la Presidencia.
Las víctimas de abusos sexuales podrán hacer su solicitud ante el Ministerio de Justicia a partir del 15 de abril, aunque será la Iglesia quien asume las indemnizaciones que se establecerán de forma individual. "Rostro a rostro, de manera explícita. Hemos querido excluir del texto las referencias a las cantidades económicas. No se trata de eso", señala Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal.
"Quien ha cometido el abuso tiene que asumir la factura", afirma Miguel, víctima de abusos sexuales
Se pretende ir más allá de la reparación económica con las víctimas. "No es un mero trámite burocrático, no es una ventanilla bancaria, es un procedimiento flexible, profesional y humano", añade Ángel Gabilondo, defensor del pueblo. Aunque las víctimas creen que no se puede conseguir esa reparación integral.
Miguel Hurtado sufrió abusos sexuales por parte de un monje del monasterio de Montserrat y la abadía se niega a pagarle: "Para que esa reparación simbólica sea eficaz, quien ha cometido el abuso, quien ha cometido el encubrimiento es quien tiene que asumir la factura". Con este nuevo protocolo, la Iglesia tendrá que acatar en última instancia lo que decida el defensor del pueblo.
