La solidaridad de los ceutíes se agota y el hartazgo ya hace mella en la ciudad

La solidaridad de los ceutíes se agota. Imagen: Javier Noriega
Compartir

El hartazgo aumenta en Ceuta porque la situación no ha cambiado nada en todo este mes que ha pasado ya desde el asalto. Y uno de los puntos en los que cada día hay problemas es la Playa del Trampolín.

Son muchos días ya en los que que decenas y decenas de inmigrantes duermen en esta playa convertida ya en poblado. El cansancio es patente como lo es también de las ONGs que cada día les reparten comida. Ceuta sigue teniendo problemas con los espacios que se necesitan para filiarles y empezar con las devoluciones. La saturación es evidente y hasta la solidaridad se empieza a agotar. Y, por otro lado, están los vecinos. Su vida sigue trastocada, la normalidad no llega y está muy lejos de llegar.

PUEDE INTERESARTE

Ver los campamentos repletos de familias con muchos menores, demasiados, niños y bebés hacinados y en colchones por el suelo es la realidad que viven hoy los ciudadanos de Ceuta. Es la solidadridad de muchos ceutíes es la que mantiene este refugio en pie, pero los recursos cada vez son menos.

Karima, organizadora del campamento Sidi Embarek deja claro que "ahorta mismo no puede entrar nadie porque los que hay ya son muchos. Estamos esperando una respuesta para que se los lleven. Porque esto no se sostiene, estamos agotados los que hemos organizado esto por decisión propia pero para aliviar un momento, no nos corresponde a nosotros hacer esto sino a los Gobiernos".

PUEDE INTERESARTE

Dan más de 3.000 comidas al día. "Hemos triplicado los turnos, los vecinos lo dan todo, trabajan a destajo pero se agota lo que hay que echar al puchero". Saba, pinche de cocina, pide "aportar materia prima porque hace falta".

Exigen ayuda a gritos, porque sin este campamento, el problema aumentará en la calle.